Sociedad

72 mil fueguinos sin obra social ni prepaga dependen solo de la salud pública

El padrón del Plan SUMAR alcanzó un récord histórico de 72.000 personas en junio de 2026, 11 mil más que en 2024. La ministra Judith Di Giglio lo calificó de “histórico, triste y lamentable” ante el aumento de la presión sobre el sistema sanitario provincial.

Publicado el

Río Grande: investigan la muerte de un niño de 3 años en el Hospital Regional

El padrón del Plan SUMAR en Tierra del Fuego llegó a 72.000 personas en junio de 2026, la cifra más alta registrada hasta el momento de habitantes que no cuentan con obra social ni prepaga y tienen al sistema público como única cobertura sanitaria.

La propia ministra de Salud, Judith Di Giglio, calificó el número como “histórico, triste y lamentable”. Detrás de esa marca hay una transformación que golpea directamente a los hospitales y centros de salud de las tres ciudades: cada vez más fueguinos dependen exclusivamente del Estado para atenderse.

El crecimiento no fue repentino. En agosto de 2024 el Ministerio de Salud provincial informaba 60.679 inscriptos. Durante 2025 el registro se mantuvo entre 60.000 y 62.000 personas. En poco más de dos años el universo de fueguinos sin cobertura formal aumentó en más de 11.000, según los datos oficiales.

El Plan SUMAR funciona como un registro preciso de la población sin obra social ni prepaga. Por eso, la cifra va mucho más allá de un programa administrativo: representa a 72.000 personas para quienes el hospital o el centro de salud es la única puerta de entrada al sistema sanitario.

De ese total, aproximadamente 30.000 utilizaron al menos una vez los servicios públicos durante junio. Esa demanda concreta explica en buena medida la presión que sienten los profesionales y el sistema en general.

El dato aparece en un contexto económico complejo. Cuando una familia pierde la cobertura vinculada al empleo o deja de pagar una prepaga, no deja de atenderse: se vuelca al sistema estatal. Allí se generan consultas, estudios, medicamentos, tratamientos y, en los casos más graves, prestaciones de alto costo.

Di Giglio detalló que actualmente 79 personas incluidas en el Plan SUMAR atraviesan tratamientos oncológicos o de alta complejidad, con un gasto farmacológico que ronda los 500 millones de pesos mensuales solo para ese grupo. El crecimiento del padrón, por lo tanto, no solo implica más consultas sino también una obligación financiera creciente para la provincia.

La situación se agrava porque Tierra del Fuego enfrenta una reducción de los aportes nacionales destinados a salud y un aumento del gasto propio para sostener medicamentos y prestaciones. La ministra anticipó que septiembre será el último mes en que la provincia reciba botiquines del programa Remediar, mientras el gasto provincial en medicamentos para personas sin cobertura sigue en aumento.

“Más personas sin cobertura, más demanda del sistema público, medicamentos más caros y menor asistencia nacional”, resumió la funcionaria. La ecuación resulta cada vez más difícil de sostener.

Los 72.000 fueguinos del padrón son trabajadores que perdieron la obra social, familias que ya no pueden pagar una prepaga y pacientes que necesitan tratamientos continuos. Hace dos años eran poco más de 60.000. Mientras el registro sigue creciendo, los hospitales reciben más pacientes y los profesionales advierten sobre la sobrecarga.

La pregunta que queda abierta es cuánto más puede crecer la cantidad de fueguinos que dependen exclusivamente de la salud pública sin que el sistema termine desbordado. Porque detrás del récord del Plan SUMAR hay una señal clara: cada vez más habitantes llegan al hospital público no porque lo elijan, sino porque ya no tienen otra opción.

Fuente: Red23 Noticias

← Volver al blog