Alerta en Tierra del Fuego por riesgo de reintroducción del sarampión
Especialistas advierten que viajeros provenientes de países con circulación activa del virus pueden reintroducir el sarampión en la provincia. La baja cobertura de vacunación en algunos grupos etarios y la movilidad favorecen su propagación.
El Ministerio de Salud de la Nación y especialistas locales pusieron en alerta sobre la posibilidad de nuevos brotes de sarampión en el país, un riesgo que también alcanza a Tierra del Fuego ante la llegada constante de turistas y trabajadores de zonas con circulación viral.
Según una infectóloga consultada por la agencia NA, en Argentina “continúa existiendo el riesgo de reintroducción del virus a través de viajeros procedentes de países donde la enfermedad sigue circulando”. La advertencia cobra particular relevancia en Ushuaia, principal gateway antártico y receptor de cruceros internacionales durante la temporada de verano.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite por vía aérea a través de tos, estornudos o contacto directo con secreciones respiratorias. Un solo caso puede infectar hasta 18 personas en un entorno sin inmunidad suficiente. En Tierra del Fuego, donde la densidad poblacional se concentra en Río Grande y Ushuaia, cualquier brote podría propagarse rápidamente si no se mantiene la cobertura de vacunación por encima del 95 %.
Las autoridades sanitarias provinciales recuerdan que la vacuna triple viral (SRP), que protege contra sarampión, rubéola y parotiditis, forma parte del calendario nacional y se aplica en dos dosis: la primera a los 12 meses y el refuerzo entre los 5 y 6 años. Los adultos que no acrediten las dos dosis o no hayan tenido la enfermedad deben completarse el esquema.
Entre los factores que favorecen la propagación se destacan la baja cobertura en adolescentes y adultos jóvenes, la hesitación vacunal en ciertos grupos y el alto flujo de personas procedentes de países de Europa, Asia y América Latina donde persisten brotes. En 2026, varios países de la región reportaron casos importados que derivaron en brotes locales de magnitud variable.
Desde el Hospital Regional de Ushuaia y el Centro de Salud de Río Grande se reforzaron los controles en consultorios de fiebre y exantema, y se pide a la población que ante síntomas como fiebre alta, tos, conjuntivitis y manchas rojas en la piel consulte de inmediato sin automedicarse. El diagnóstico precoz y el aislamiento son clave para cortar la cadena de transmisión.
En Tierra del Fuego, el Programa Provincial de Inmunizaciones mantiene stock suficiente de vacunas y realiza operativos en escuelas, fábricas y centros comunitarios. Sin embargo, especialistas fueguinos coinciden en que la principal herramienta sigue siendo la vacunación sistemática y la vigilancia epidemiológica estricta.
El último brote significativo registrado en el país ocurrió en 2019. Desde entonces, la estrategia se centra en evitar la reintroducción y mantener eliminada la circulación endémica que se logró en 2000. Para el fueguino esto implica que cada viaje al exterior o cada turista que llega al aeropuerto internacional Malvinas Argentinas puede ser un vector si no se cumplen los requisitos sanitarios.
Las autoridades provinciales recomiendan verificar el carnet de vacunación antes de viajar y, en caso de duda, acudir a cualquier centro de salud para recibir la dosis correspondiente sin costo. La protección individual se convierte así en una medida colectiva de resguardo para toda la provincia.