Brasil anticipa cosecha récord de 354,5 millones de toneladas en 2026 pese a El Niño
El gigante sudamericano proyecta un nuevo máximo en la producción de granos, liderado por soja y maíz. Aunque advierten sobre los posibles efectos de El Niño, las estimaciones oficiales mantienen el optimismo para la campaña 2026.
Brasil proyecta una producción récord de 354,5 millones de toneladas de cereales, leguminosas y oleaginosas para la campaña 2026, según los datos oficiales del gobierno brasileño difundidos este domingo.
La cifra representa un incremento respecto a las estimaciones anteriores y está impulsada principalmente por la soja y el maíz, dos commodities que tienen peso directo en los mercados regionales y en el abastecimiento de la industria fueguina.
La noticia cobra relevancia en Tierra del Fuego porque gran parte de los insumos y alimentos que llegan a la provincia, especialmente a través del puerto de Ushuaia y los corredores logísticos patagónicos, provienen del Mercosur. Un aumento sostenido en la oferta brasileña puede influir en los precios de los granos que luego se traducen en el costo de las raciones balanceadas, los alimentos procesados y hasta en algunos componentes industriales.
El informe del Ministerio de Agricultura de Brasil detalla que la soja alcanzaría los 163,9 millones de toneladas, mientras que el maíz superaría los 126 millones. Estos dos cultivos explican más del 80% del volumen total proyectado. El resto se reparte entre algodón, arroz, frijol y otros granos.
Sin embargo, el escenario no está exento de riesgos. Las autoridades brasileñas reconocen que el fenómeno de El Niño podría generar irregularidades en el régimen de lluvias, especialmente en el centro-oeste y en el norte del país. Sequías parciales o exceso de precipitaciones en momentos clave de la siembra y el llenado de granos siguen siendo la principal preocupación de los productores.
A pesar de estas advertencias climáticas, las expectativas se mantienen elevadas gracias a la expansión de la frontera agrícola, la adopción de variedades más resistentes y el uso intensivo de tecnología. Brasil consolida así su rol de principal proveedor mundial de soja y uno de los mayores exportadores de maíz, lo que impacta directamente en la formación de precios internacionales.
Para la economía fueguina, que depende en gran medida de las importaciones de insumos para la industria electrónica, la pesca y el sector agroindustrial local, un escenario de abundancia en Brasil puede traducirse en mayor disponibilidad y eventualmente en menores costos de fletes y logística desde el norte.
Desde Río Grande, donde se concentra el parque industrial, empresarios consultados por este medio indicaron que siguen de cerca la evolución de los precios de los commodities. “Cualquier variación en el precio internacional del maíz o la soja termina afectando el valor de los embalajes, los aceites y hasta algunos componentes plásticos”, explicaron.
En Tolhuin, donde la actividad forestal y ganadera tiene mayor peso, la posibilidad de que Brasil mantenga volúmenes récord también genera expectativas en el mercado de subproductos y alimentos balanceados para el ganado bovino y ovino.
El gobierno brasileño actualizará sus proyecciones mensualmente. Los analistas coinciden en que, si las condiciones climáticas acompañan durante los próximos meses, el récord anunciado podría incluso ser superado antes de que termine la cosecha 2026-2027.
Mientras tanto, en Tierra del Fuego los sectores productivos mantienen la mirada en los puertos brasileños y en el comportamiento del clima en el hemisferio norte de Sudamérica, conscientes de que lo que ocurre en los campos de Mato Grosso o Paraná termina repercutiendo, aunque sea de manera indirecta, en el bolsillo y en la competitividad de la economía local.