Capitales chinos avanzan en generación eléctrica y podrían reconfigurar el sistema energético fueguino
La firma Austral Petróleo, Gas y Electricidad S.A., con inversores de China, participa en la nueva central termoeléctrica de Ushuaia junto a Terra Ignis. El proyecto excede la obra local y abre un escenario de mayor participación extranjera en la generación y comercialización de energía en Tierra del Fuego.
La construcción de la nueva central termoeléctrica de Ushuaia, que se licitó en los últimos meses, abre un escenario que va mucho más allá de sumar una turbina al sistema provincial. Detrás de la iniciativa aparece con fuerza Austral Petróleo, Gas y Electricidad S.A., una sociedad constituida con capitales chinos que tiene como objeto social la generación, transporte, distribución y comercialización de electricidad en todo el territorio nacional.
La empresa participa junto a Terra Ignis en el desarrollo del proyecto que contempla la instalación de una planta de generación de 30 MW en la capital fueguina, con posibilidad de ampliación. Según fuentes del sector, el objetivo no se limita a cubrir el déficit actual de Ushuaia, sino que busca posicionarse como un actor relevante en el mercado eléctrico provincial, donde históricamente dominaron las cooperativas y la empresa provincial.
Desde hace años Tierra del Fuego viene sufriendo restricciones en la generación, especialmente durante el invierno. El gas natural que alimenta las centrales térmicas de la provincia proviene de la Cuenca Austral y el suministro enfrenta limitaciones logísticas y de presión. En ese contexto, la llegada de un jugador con respaldo financiero asiático genera expectativas pero también interrogantes sobre cómo se reconfigurará el esquema de generación y comercialización.
Austral Petróleo, Gas y Electricidad S.A. fue constituida en los últimos años con el impulso de inversores chinos que ya tienen presencia en otros sectores energéticos de la Argentina. Su participación en el proyecto de Ushuaia se da en alianza con Terra Ignis, la firma local que viene impulsando iniciativas de energía en la provincia, incluyendo estudios para el desarrollo de renovables y el aprovechamiento del gas no convencional.
El nuevo equipo generador, que se espera comience a operar en 2027, no solo aportará potencia firme al sistema de Ushuaia sino que también podría permitir exportar energía hacia Río Grande y Tolhuin a través de la interconexión existente. Esto modificaría el actual esquema en el que cada municipio resuelve en gran medida su demanda de forma aislada.
Desde el gobierno provincial se observa con atención el avance de estos capitales. En un contexto de discusión sobre el futuro del subrégimen industrial y la necesidad de diversificar la matriz productiva, la energía aparece como un sector estratégico. Sin embargo, fuentes consultadas por este medio advierten que será clave definir las reglas de juego para que la participación privada no termine concentrando el mercado en pocas manos.
En Río Grande, donde el parque industrial y las plantas electrónicas demandan volúmenes importantes de energía, la posibilidad de contar con mayor oferta generada en Ushuaia genera interés en los sectores productivos. Representantes de AFARTE ya manifestaron que una mayor disponibilidad de potencia podría bajar los costos energéticos y mejorar la competitividad.
El proyecto también se enmarca en el interés chino por los recursos hidrocarburíferos de la Cuenca Austral. Pekín busca asegurar suministros de gas y petróleo, y la generación eléctrica puede ser una vía para integrar verticalmente sus inversiones. En ese sentido, Austral Petróleo, Gas y Electricidad no sería solo un generador más, sino parte de una estrategia mayor que incluye exploración offshore y posible participación en el proyecto Fénix.
Desde la Cooperativa Eléctrica de Ushuaia manifestaron que observan con cautela el ingreso de nuevos actores. “El sistema necesita más generación, pero también reglas claras que garanticen la sustentabilidad de las cooperativas que prestan el servicio hace décadas”, señalaron.
El Ministerio de Energía provincial viene trabajando en una actualización del marco regulatorio. Según trascendió, se buscará establecer mecanismos de despacho prioritario para la generación local y asegurar que los nuevos proyectos contribuyan al fondo de tarifas que subsidia el consumo residencial en invierno.
El avance de capitales chinos en la generación eléctrica fueguina se da en un momento en que la Nación discute el RIGI y la atracción de inversiones extranjeras. Para Tierra del Fuego, el desafío será capitalizar esa llegada de fondos sin perder control sobre un recurso estratégico como la energía, que impacta directamente en el costo de vida de los vecinos, en la competitividad industrial y en el desarrollo turístico de Ushuaia.
Si el proyecto se concreta según los plazos previstos, hacia fines de 2027 la provincia contaría con una central moderna de última generación que podría cambiar el paradigma energético actual. Por ahora, lo que está claro es que el mapa del sector ya no será el mismo.