Choferes de colectivos de Ushuaia vivieron un viaje con los ojos vendados
Trabajadores de la UISE participaron en una jornada de capacitación para experimentar las dificultades que enfrentan las personas con discapacidad visual al usar el transporte público. La actividad busca mejorar la atención y accesibilidad en los servicios de colectivos de la capital fueguina.
Un grupo de choferes de la Unión de Industriales y Servicios (UISE) de Ushuaia participó en una singular jornada de capacitación que los puso, literalmente, en los zapatos de los pasajeros con visión subnormal.
Durante la actividad, los conductores recorrieron las calles de la ciudad con los ojos vendados, debieron orientarse, subir a un colectivo y completar un viaje completo sin poder ver. La iniciativa busca generar empatía y mejorar la calidad del servicio que prestan a personas con discapacidad visual, un colectivo que representa una porción significativa de los usuarios del transporte público en la capital provincial.
La experiencia incluyó tanto la circulación peatonal como el uso del colectivo, replicando situaciones cotidianas que enfrentan a diario quienes tienen baja visión o ceguera. Los choferes aprendieron de primera mano las dificultades para identificar paradas, solicitar el servicio, ubicar asientos disponibles y descender en el lugar correcto sin referencias visuales.
Según los organizadores, este tipo de capacitaciones permiten a los trabajadores del volante incorporar herramientas concretas de atención y comunicación con pasajeros que viajan sin ver. Entre ellas, el uso correcto del anuncio de paradas, la claridad en la información verbal y la paciencia para guiar cuando es solicitado.
La actividad se enmarca en las políticas de inclusión y accesibilidad que promueve el municipio de Ushuaia y la propia empresa de transporte. En Tierra del Fuego, donde el invierno extremo y las condiciones climáticas complican aún más la movilidad, la capacitación adquiere mayor relevancia para garantizar el derecho al traslado seguro de todos los vecinos.
Desde la UISE destacaron que este no será un evento aislado. La idea es extender la experiencia a más choferes y combinarla con módulos teóricos sobre normativa provincial de transporte accesible y derechos de las personas con discapacidad.
El ejercicio sensorial forma parte de una tendencia cada vez más extendida en el sector del transporte público argentino, donde las empresas y los municipios buscan humanizar el servicio y reducir barreras invisibles que suelen pasar desapercibidas para quienes tienen plena capacidad visual.
Para el usuario fueguino común, esta capacitación se traduce en colectivos más inclusivos, choferes mejor preparados y un servicio que realmente responde a las necesidades de toda la comunidad, especialmente en una ciudad como Ushuaia donde el transporte público es la principal opción de movilidad para miles de familias.