Concluyó la segunda edición del programa de reducción de pérdidas y desperdicios de alimentos en Tierra
La Secretaría de Desarrollo Productivo y PyME cerró la segunda edición del Programa de Buenas Prácticas para la Reducción de Pérdidas y Desperdicio de Alimentos en PyMEs agroalimentarias de la provincia.
La Secretaría de Desarrollo Productivo y PyME del Ministerio de Producción y Ambiente dio por finalizada la segunda edición del Programa “Implementación de Buenas Prácticas para la Reducción de Pérdidas y Desperdicio de Alimentos (PDA) en PyMEs Agroalimentarias”.
El programa, que se extendió durante varios meses, buscó capacitar a pequeñas y medianas empresas del sector agroalimentario fueguino en técnicas para minimizar las pérdidas a lo largo de la cadena productiva, desde la cosecha o producción primaria hasta la distribución y el consumo final. Según las autoridades, esta segunda edición contó con mayor participación y resultados concretos en términos de diagnóstico y aplicación de mejoras.
Durante el cierre, se presentaron los proyectos finales de las empresas participantes, que incluyeron auditorías internas, rediseño de procesos y adopción de tecnologías accesibles para el control de stock y la trazabilidad. El foco estuvo puesto en la realidad local: logística complicada por la distancia al continente, costos de flete y la necesidad de extender la vida útil de productos perecederos en un clima extremo.
“Reducir el desperdicio no solo es una cuestión ambiental, sino que impacta directamente en la rentabilidad de las PyMEs y en el precio final que paga el fueguino”, destacaron desde la Secretaría. En Tierra del Fuego, donde gran parte de los alimentos llegan desde fuera de la provincia o se procesan localmente con altos costos, cada kilo que no se pierde se traduce en ahorro para las familias y mayor competitividad para las empresas.
El programa se alineó con objetivos nacionales e internacionales de seguridad alimentaria y desarrollo sostenible, pero fue adaptado a las tres ciudades fueguinas. En Ushuaia, el énfasis estuvo en el sector turístico y gastronómico; en Río Grande, en las industrias de procesamiento; y en Tolhuin, en la producción primaria y forestal vinculada a alimentos.
Participaron empresas de rubros variados como lácteos, panificación, elaboración de conservas, pescados y productos de huerta. Varias de ellas ya implementaron cambios que, según los primeros reportes, permitieron reducir entre un 15 y un 25 por ciento las mermas en sus procesos.
Desde el Ministerio de Producción y Ambiente señalaron que se evalúa una tercera edición para 2027, con mayor énfasis en la medición de impacto y la incorporación de herramientas digitales. El cierre de esta segunda etapa se realizó con una jornada abierta donde se compartieron experiencias y se entregaron certificados a las PyMEs que completaron el ciclo.
El desperdicio de alimentos representa un problema global que en la Argentina adquiere particular relevancia por los altos índices de inseguridad alimentaria en ciertos sectores y por el costo que implica para la economía. En el caso de Tierra del Fuego, el programa busca que las empresas locales sean parte de la solución, generando a la vez empleo y valor agregado en la provincia.
Fuente: Reporte Austral