Creciente demanda social en Ushuaia refuerza el pedido del Municipio por más fondos
El aumento sostenido de solicitudes de asistencia alimentaria, sanitaria y habitacional en Ushuaia vuelve a poner en la mesa la necesidad de una redistribución de recursos provinciales. Desde el Ejecutivo municipal insisten en que la coparticipación actual no alcanza para responder a la presión demográfica y económica.
La creciente demanda social que registra la Municipalidad de Ushuaia en los últimos meses vuelve a alimentar el reclamo de una revisión en la distribución de recursos coparticipables entre la Provincia y los tres municipios fueguinos.
Según datos oficiales a los que accedió El Diario del Fin del Mundo, durante el primer semestre de 2025 las solicitudes de asistencia alimentaria aumentaron un 38 % respecto al mismo período del año anterior. En paralelo, los pedidos de ayuda para medicamentos y atención sanitaria básica crecieron un 27 %, mientras que las demandas habitacionales por alquileres impagos o hacinamiento se incrementaron en un 41 %.
“La ciudad recibe a diario familias que llegan desde el continente y también de Río Grande y Tolhuin en busca de oportunidades ligadas al turismo y al empleo público. Eso genera una presión sobre los servicios que el presupuesto actual no puede absorber”, señaló el intendente Walter Vuoto en diálogo con este medio.
Desde la Secretaría de Desarrollo Social municipal indicaron que el Centro de Referencia del barrio Monte Gallardo y el dispositivo de atención en el Microestadio ya atienden un promedio de 180 personas por día, contra las 110 de hace doce meses. El 62 % de los beneficiarios son hogares con niños, niñas y adolescentes.
El reclamo no es nuevo. Desde hace más de dos años el Municipio de Ushuaia viene insistiendo en una reforma del sistema de coparticipación provincial que, según argumentan, sigue anclado en criterios demográficos de la década del 90. La última actualización significativa de los porcentajes se produjo en 2008, cuando la población de la capital rondaba los 45.000 habitantes. Hoy supera los 85.000 según proyecciones del INDEC y del propio relevamiento municipal.
“Pedimos que se actualice la ecuación en función de la realidad actual. No se trata de un capricho político, es una cuestión de equidad y de capacidad de respuesta al ciudadano”, sostuvo la secretaria de Gobierno municipal, María Eugenia Ruiz.
En la Legislatura Provincial, el bloque del Partido de la Concertación FORJA, alineado con el intendente Vuoto, presentó en mayo un proyecto que propone modificar el artículo 4 de la Ley Provincial de Coparticipación. La iniciativa busca elevar la participación de Ushuaia del 32 % actual al 38 %, con una cláusula de ajuste automático por crecimiento poblacional y demanda social certificada.
Desde el Ejecutivo provincial, conducido por el gobernador Gustavo Melella, reconocen el aumento de la demanda pero advierten que cualquier modificación debe ser consensuada con los tres municipios y no puede desfinanciar las políticas sociales que se ejecutan de manera centralizada, como el plan alimentario provincial y las becas estudiantiles.
“Estamos dispuestos a dialogar, pero no a improvisar. La coparticipación es un tema sensible que requiere un análisis técnico profundo y no puede resolverse en medio de la pulseada política”, indicó el ministro de Economía, Francisco Devita, en declaraciones radiales la semana pasada.
El debate vuelve a la agenda en un contexto de fuerte presión inflacionaria y de aumento del costo de vida en la provincia, donde el precio de la canasta básica supera en un 28 % el promedio nacional según los últimos informes del Instituto Nacional de Estadística y Censos.
Para los vecinos consultados, la cuestión es concreta: “Uno va al municipio a pedir una vianda o un turno médico y te dicen que hay lista de espera. No es que no quieran darte, es que no les alcanza”, relató Laura Gómez, vecina del barrio Alakalufes que concurre regularmente al comedor municipal.
Desde el Concejo Deliberante de Ushuaia anticipan que el tema será uno de los ejes centrales del debate presupuestario del segundo semestre. La oposición, representada principalmente por el radicalismo y sectores del peronismo no kirchnerista, coincide en la necesidad de revisar los porcentajes pero difiere en el mecanismo: proponen una comisión técnica multipartita con participación de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego.
Lo cierto es que, más allá de las posiciones partidarias, los números de la demanda social en la capital fueguina marcan una tendencia que difícilmente se revierta en el corto plazo. Y cada punto de aumento en esa curva se traduce en mayor presión sobre las arcas municipales, que hoy dependen en más de un 70 % de los recursos coparticipables.
Para el fueguino de Ushuaia, el resultado de esta pulseada determinará si el municipio puede seguir respondiendo con la misma celeridad a las necesidades básicas de quienes más lo requieren o si, por el contrario, se profundizará la brecha entre la demanda real y la capacidad de respuesta del Estado local.