Desigualdades de género persisten en el mercado laboral fueguino
Un estudio actualizado revela brechas salariales, de participación laboral y de distribución de tareas de cuidados en las tres ciudades de Tierra del Fuego. Los datos, que retoman series desde 2009, muestran que las mujeres siguen enfrentando mayores obstáculos pese al peso del empleo público y el turismo.
Una nueva investigación sobre las desigualdades de género en el mercado de trabajo de Tierra del Fuego confirma que las brechas persisten a pesar de los avances registrados en las últimas décadas. El trabajo, que retoma y actualiza datos de un estudio anterior realizado entre 2009 y 2012, analiza la brecha salarial, la participación laboral y la carga de los cuidados en las tres ciudades de la provincia.
Según los datos relevados, las mujeres fueguinas tienen una tasa de participación laboral sistemáticamente menor que la de los varones. En Ushuaia, donde el turismo y el empleo público tienen mayor peso, la diferencia es de casi 15 puntos porcentuales. En Río Grande, el polo industrial concentra más empleo masculino en la electrónica y la metalmecánica, lo que agrava la brecha.
La brecha salarial también se mantiene. Las trabajadoras perciben, en promedio, entre un 22 y un 28 por ciento menos que sus pares varones en puestos de similar responsabilidad y antigüedad. Esta diferencia se acentúa en el sector privado y se reduce, aunque no desaparece, en el empleo estatal. En Tolhuin, donde el tejido productivo es más heterogéneo, la brecha salarial promedio ronda el 24 por ciento.
Uno de los aspectos más preocupantes que destaca el estudio es la carga de cuidados no remunerados. Las mujeres dedican casi el triple de tiempo que los varones a tareas de cuidado de niños, adultos mayores y tareas domésticas. Esto incide directamente en la posibilidad de acceder a empleos de mayor exigencia horaria o con mejor remuneración. En el caso de las madres de niños pequeños, la tasa de inserción laboral cae casi 30 puntos respecto de las mujeres sin hijos.
En el sector turístico, que representa una parte importante del empleo en Ushuaia y parte de Tolhuin, las mujeres ocupan mayoritariamente puestos en hotelería, gastronomía y atención al público, mientras que los varones dominan los roles técnicos, de transporte y de mayor jerarquía. En Cerro Castor y en las recaladas de cruceros, la estacionalidad afecta especialmente a las trabajadoras, que tienen menos acceso a la continuidad laboral durante el invierno.
El estudio también evalúa el impacto de las políticas públicas. Si bien existen programas de equidad de género impulsados tanto desde la provincia como desde los municipios, su alcance sigue siendo limitado. La falta de guarderías laborales suficientes y de esquemas de licencias parentales equitativas son señalados como los principales cuellos de botella.
Desde la UNTDF, donde se elaboró parte de la investigación, se remarca que cerrar estas brechas no es solo una cuestión de justicia social, sino también de eficiencia económica. Cada punto porcentual de aumento en la participación laboral femenina podría representar un incremento del PBG provincial de entre 0,8 y 1,2 por ciento según las estimaciones.
Los investigadores recomiendan medidas concretas: ampliación de la red de cuidados, incentivos fiscales a empresas que reduzcan brechas salariales verificables, y la incorporación de cláusulas de equidad en los convenios colectivos de trabajo, especialmente en la industria electrónica y en el sector turístico.
El trabajo se presenta en un contexto donde el costo de vida en la provincia sigue siendo alto y donde las familias necesitan de dos ingresos para cubrir las necesidades básicas. Mientras persistan estas desigualdades, una parte importante de las fueguinas quedará fuera de las oportunidades que, paradójicamente, promete el lema “Tierra del Fuego: Tierra de las oportunidades”.