El despojo a Vélez, la gota que rebalsó el vaso en el fútbol argentino
Tras un nuevo escándalo arbitral que perjudicó claramente al Fortín en su partido ante Central Córdoba, la AFA suspendió de manera exprés a Nazareno Arasa y Diego Ceballos, los mismos que ya habían sido señalados en otros partidos polémicos durante la fecha.
El escándalo arbitral del fin de semana en la Liga Profesional alcanzó su punto más alto con el partido entre Vélez Sarsfield y Central Córdoba de Santiago del Estero. Lo que muchos describen como un “despojo” al Fortín terminó por colmar la paciencia de dirigentes, técnicos y futbolistas, y obligó a la AFA a tomar una decisión drástica y veloz.
Nazareno Arasa, árbitro principal, y Diego Ceballos, responsable del VAR, fueron suspendidos de inmediato por la Comisión de Árbitros. La medida llega apenas días después de que los mismos referís protagonizaran decisiones controvertidas en los duelos Estudiantes-Barracas Central y Boca-Lanús, donde también se denunciaron errores groseros que modificaron el resultado.
En el caso de Vélez, el enojo fue mayúsculo. El equipo de Ricardo Gareca perdía 1-0 cuando, en una jugada clara dentro del área rival, el delantero Thiago Fernández fue derribado de manera evidente. Arasa no pitó penal y Ceballos, desde el VAR, tampoco intervino para corregir lo que en las repeticiones se vio como una falta indiscutible. Minutos más tarde, Central Córdoba amplió la ventaja y se llevó los tres puntos en lo que para la hinchada velezana fue un robo descarado.
“Es la gota que rebalsó el vaso”, resumió un directivo de Vélez que prefirió mantener el anonimato. El club ya había elevado una queja formal ante la AFA por el arbitraje y se sumó al coro de reclamos que vienen realizando otras instituciones afectadas por fallos similares en las últimas fechas.
Desde la Comisión de Árbitros que dirige Federico Beligoy se argumentó que “los errores fueron groseros y se tomaron las medidas correspondientes para preservar la credibilidad del campeonato”. La suspensión de Arasa y Ceballos es por tiempo indeterminado y se suman a otros casos recientes que pusieron bajo la lupa el desempeño del colectivo arbitral.
El malestar no se limita a Vélez. En las últimas semanas, Estudiantes de La Plata y Boca Juniors también expresaron su malestar por decisiones que, según sus técnicos, cambiaron el curso de los partidos. En el caso de Barracas Central, un gol anulado en el último minuto generó polémica, mientras que en el duelo xeneize ante Lanús se discutió un penal no sancionado y una expulsión discutida.
En Tierra del Fuego, donde el seguimiento del fútbol nacional es casi religioso, el tema se instaló en las charlas de café y en los grupos de WhatsApp de hinchas. “Siempre decimos que el VAR iba a terminar con los errores, pero parece que los está multiplicando”, comentó un hincha velezano radicado en Río Grande.
Desde la AFA prometieron que se revisará el protocolo de uso del VAR y que se buscará mayor rigor en la selección de los árbitros para las fechas venideras. Sin embargo, la desconfianza ya está instalada. Los clubes piden que las suspensiones no queden sólo en el plano formal y que se transparenten los informes de los veedores y los audios del VAR, algo que hasta ahora se ha resistido a hacer de manera sistemática.
El fútbol argentino vuelve a transitar un momento de crisis de credibilidad. Mientras los protagonistas de la cancha intentan enfocarse en lo deportivo, los errores arbitrales vuelven a ocupar el centro de la escena y amenazan con opacar lo que hasta ahora venía siendo un campeonato competitivo y atractivo.
Fuente: BriefTDF