El misterio del VS Promise: lo que Prefectura no informa sobre su origen y destino tras pasar por Tierra
El buque VS Promise recaló en Ushuaia pero las autoridades marítimas guardan silencio sobre su procedencia exacta y hacia dónde se dirigió después. Un caso que genera dudas en el gateway antártico.
El buque VS Promise atracó recientemente en el puerto de Ushuaia, pero la información oficial sobre su travesía sigue siendo escasa. Prefectura Naval Argentina no ha brindado detalles precisos sobre el origen del buque ni sobre cuál fue su destino una vez que dejó aguas fueguinas, lo que ha generado interrogantes entre operadores portuarios y vecinos de la capital provincial.
Según datos de seguimiento marítimo, el VS Promise es un buque de investigación sísmica que opera en la región austral. Sin embargo, las autoridades locales solo confirmaron su recalada sin ahondar en la procedencia ni en el siguiente puerto de destino. Esta falta de transparencia contrasta con la habitual difusión que se hace de las operaciones en el gateway antártico, donde Ushuaia se posiciona como principal punto de partida y arribo de expediciones científicas y turísticas.
Vecinos y trabajadores portuarios consultados por este medio se preguntan si el silencio responde a cuestiones operativas habituales o a algo más. En Tierra del Fuego, el control de las actividades marítimas es clave no solo por la soberanía en el Atlántico Sur sino también por el impacto económico que genera el tráfico portuario en la ciudad más austral del mundo.
Desde la Prefectura Naval se limitaron a indicar que el buque cumplió con todos los controles de seguridad y documentación requeridos, pero evitaron especificar si provenía de la Cuenca Austral, de alguna campaña en Malvinas o de aguas antárticas. Tampoco informaron si su siguiente escala fue en un puerto argentino, chileno o directamente hacia el continente blanco.
Este tipo de buques de prospección sísmica suelen estar vinculados a la exploración de recursos hidrocarburíferos en la región. En los últimos años, la actividad en la Cuenca Austral ha aumentado, especialmente con proyectos como Fénix y otros desarrollos offshore que requieren relevamientos geológicos previos. El VS Promise podría haber participado de alguna de estas tareas, aunque nada se ha confirmado oficialmente.
En Ushuaia, el puerto es mucho más que un muelle: es la principal fuente de empleo directa e indirecta durante todo el año. Cada recalada genera movimiento en hotelería, servicios náuticos, provisión de combustible y alimentos. Por eso, la comunidad local suele seguir con atención el tráfico marítimo, especialmente cuando se trata de buques que no forman parte de la flota turística habitual de cruceros.
Desde el Concejo Deliberante de Ushuaia se han presentado pedidos de informes en el pasado por actividades marítimas poco transparentes. Sin embargo, hasta el momento no hay registro de una consulta específica sobre el VS Promise. La intendencia tampoco ha emitido comunicados al respecto.
Especialistas consultados indican que la falta de datos públicos no necesariamente implica irregularidad, pero sí genera un vacío de información que afecta la percepción de control estatal sobre las aguas que rodean la provincia. En un contexto donde la soberanía sobre Malvinas, Antártida e Islas del Atlántico Sur es política de Estado, la ciudadanía espera mayor detalle en este tipo de operaciones.
El caso del VS Promise se suma a una serie de recaladas que, por distintos motivos, no reciben la misma cobertura que los cruceros internacionales o los buques turísticos que visitan el Parque Nacional Tierra del Fuego o el Cerro Castor. Fuentes del sector portuario indicaron que el buque permaneció pocas horas en Ushuaia antes de continuar su ruta, pero nuevamente sin detalles del itinerario completo.
Desde El Diario de Tierra del Fuego intentamos obtener una respuesta oficial de Prefectura Naval Argentina, sin éxito hasta el cierre de esta edición. La opacidad en la información marítima no es nueva en la región, pero sí resulta llamativa cuando se trata de buques que operan en zonas de alto interés estratégico.
Mientras tanto, los fueguinos siguen pendientes de lo que ocurre en su puerto. Porque más allá de las grandes definiciones geopolíticas, lo que impacta en el bolsillo y en el trabajo diario es el movimiento real de buques, tripulantes y servicios que se contratan en Ushuaia.