El Senado marca límites a Milei y abre una nueva etapa en la relación Nación-Provincia
La derrota del oficialismo en la Cámara Alta obligó al Gobierno a retirar o modificar puntos clave de su agenda legislativa. El peronismo y los bloques provinciales recuperaron peso en la negociación, lo que impacta directamente en la coparticipación y los recursos que recibe Tierra del Fuego.
En una jornada que quedará como punto de inflexión legislativo, el Senado de la Nación rechazó este domingo 9 de agosto de 2026 varios artículos centrales del proyecto de ley enviado por el Ejecutivo. La Libertad Avanza no logró reunir los votos necesarios y debió aceptar modificaciones sustanciales para evitar una derrota aún más amplia.
La votación en particular dejó en evidencia las dificultades del oficialismo para avanzar sin el respaldo explícito de los bloques provinciales y del peronismo. Legisladores de Unión por la Patria, junto a senadores de provincias patagónicas y del norte, impusieron límites a iniciativas que afectaban la distribución de recursos y la autonomía provincial.
Fuentes parlamentarias consultadas por este medio indicaron que el Gobierno retiró sobre la marcha artículos referidos a la recentralización de fondos de coparticipación y a modificaciones en el régimen de promoción industrial que, de haber sido aprobados, habrían impactado de lleno en el subrégimen de Tierra del Fuego.
El ministro del Interior, Guillermo Francos, mantuvo intensas negociaciones durante la madrugada con jefes de bloques. Sin embargo, el dictamen de mayoría que finalmente se votó incorporó cambios exigidos por senadores fueguinos y patagónicos, entre ellos la preservación de la coparticipación federal y la no afectación de recursos de AREF.
Desde la bancada fueguina se destacó el rol de los senadores que representaron los intereses de la provincia. “No vamos a aceptar que se recorten recursos que financian salud, educación y salarios provinciales”, señalaron en off the record.
El resultado expone el fin de la luna de miel legislativa que el Ejecutivo había disfrutado en los primeros meses del año. La Libertad Avanza cuenta con apenas siete senadores propios, por lo que cualquier avance depende de acuerdos con bloques provinciales y con el peronismo dialoguista.
En la Casa de Gobierno de Ushuaia, el gobernador Gustavo Melella y su equipo siguieron la sesión con atención. Funcionarios provinciales confirmaron que el rechazo a la recentralización de fondos evita un recorte estimado en más de 8.000 millones de pesos anuales para la provincia.
El peronismo, que durante el último año había quedado relegado en la agenda nacional, volvió a ocupar un rol protagónico. Sus senadores lograron imponer la eliminación de artículos que habilitaban la privatización de empresas estatales sin control congressional y modificaciones en la ley de movilidad jubilatoria.
“Esto marca el comienzo de una nueva etapa donde el Congreso vuelve a cumplir su rol de contrapeso”, evaluó un legislador provincial que pidió reserva. En los pasillos de la Legislatura fueguina, el resultado se leyó como un freno a la concentración de poder en el Ejecutivo nacional.
Para Tierra del Fuego, el impacto más concreto es la continuidad de la discusión sobre el financiamiento de la zona austral. El mantenimiento del subrégimen industrial y la garantía de coparticipación sin deducciones extraordinarias se convirtieron en líneas rojas que los senadores patagónicos no estuvieron dispuestos a cruzar.
Desde AREF se señaló que cualquier modificación en la distribución de recursos hubiera obligado a un rebalanceo del presupuesto provincial 2026, con posibles ajustes en obra pública y en el pago de salarios.
El oficialismo deberá ahora reconfigurar su estrategia legislativa. Fuentes cercanas a la Rosada admitieron que el próximo tramo del año requerirá mayor diálogo con gobernadores y bloques provinciales, especialmente de la Patagonia, que demostraron mayor cohesión que en votaciones anteriores.
Para el fueguino de a pie, esta jornada implica que los recursos que financian hospitales, escuelas y programas sociales no sufrirán un recorte abrupto en lo que resta del año. Sin embargo, también abre un período de mayor incertidumbre: el Gobierno nacional deberá negociar cada iniciativa, lo que puede demorar definiciones clave en materia económica y de inversión.
El Senado, que durante meses funcionó como caja de resonancia de las iniciativas del Ejecutivo, recuperó este domingo su rol de cámara revisora. La nueva correlación de fuerzas obligará a La Libertad Avanza a construir mayorías caso por caso, algo que hasta ahora había evitado.