El Tratado Antártico no tiene fecha de vencimiento, asegura especialista
Un experto en derecho internacional polar descartó versiones sobre una supuesta caducidad del Tratado Antártico en 2048 y explicó sus implicancias para la soberanía argentina en la región.
El Tratado Antártico, firmado en 1959 y vigente desde 1961, no posee una fecha de vencimiento ni caducidad prevista para 2048, según explicó el especialista en derecho internacional polar durante una exposición en El Calafate.
El consultor y académico, que asesora a varios países en materia antártica, desestimó las interpretaciones que circulan en algunos medios y redes sociales sobre un supuesto "vencimiento" del acuerdo internacional. "El Tratado no tiene cláusula de terminación ni de revisión obligatoria a los 30 años de su entrada en vigor", afirmó.
El especialista recordó que el artículo XII del Tratado establece la posibilidad de que cualquier parte consultiva solicite una conferencia de revisión luego de transcurridos 30 años desde su entrada en vigor. Esa instancia se cumplió en 1991, ocasión en la que las partes decidieron fortalecer el sistema a través del Protocolo de Madrid sobre Protección del Medio Ambiente Antártico, que entró en vigor en 1998.
"No se trató de una revisión que pusiera en riesgo el Tratado, sino de una ampliación del régimen protector", aclaró. El Protocolo de Madrid, precisamente, prohíbe por 50 años -hasta 2048- la actividad de explotación minera en la Antártida, salvo acuerdo unánime de las partes. Pero esa prohibición no equivale a la caducidad del Tratado Antártico mismo.
Desde Tierra del Fuego, provincia que ejerce el rol de puerta de entrada al continente blanco a través del puerto y aeropuerto de Ushuaia, estas precisiones cobran especial relevancia. La Base Naval Integrada y el Polo Logístico Antártico que se proyecta en la capital provincial dependen directamente de la estabilidad del régimen jurídico internacional que rige el continente.
El especialista detalló que el Tratado Antártico cuenta hoy con 56 Estados parte, de los cuales 29 tienen estatus consultivo. Argentina fue uno de los 12 países originales signatarios y mantiene seis bases permanentes y temporarias en el sector antártico argentino, cuya soberanía reclama sobre la base de principios históricos, geográficos y jurídicos.
"El sistema del Tratado ha demostrado ser uno de los más exitosos regímenes internacionales de cooperación científica y preservación ambiental", evaluó el experto. Recordó que durante la Guerra Fría permitió la desmilitarización del continente y la libertad de investigación científica, principios que se mantienen intactos.
En relación con las crecientes tensiones geopolíticas por recursos naturales y rutas marítimas, el consultor señaló que cualquier modificación sustancial al Tratado requiere el acuerdo unánime de todas las partes consultivas. "No hay mecanismo de mayoría ni de imposición. Esa es su principal fortaleza y también su principal debilidad", analizó.
Desde la perspectiva fueguina, el mantenimiento del statu quo antártico es clave para el desarrollo económico de Ushuaia como gateway antártico. Cada temporada estival parten desde el puerto local decenas de buques de expedición turística y logística científica hacia el continente blanco, actividad que genera empleo directo e indirecto en la capital provincial.
El especialista también se refirió al rol de la Comisión Nacional del Límite Exterior de la Plataforma Continental (COPLA), que en 2020 presentó ante las Naciones Unidas la información sobre la extensión del límite exterior de la plataforma continental argentina, incluyendo el sector antártico. "Ese reclamo se hizo sin perjuicio de los derechos argentinos en la Antártida y en plena conformidad con el Tratado", aclaró.
Para los fueguinos, el futuro del Tratado Antártico no es una discusión académica. De él dependen la proyección soberana sobre el territorio antártico, el desarrollo de la actividad turística antártica, la investigación científica coordinada desde la UNTDF y el posicionamiento estratégico de la provincia como nexo natural entre Sudamérica y la Antártida.
El experto concluyó su exposición llamando a fortalecer las capacidades nacionales en materia antártica, tanto en investigación científica como en infraestructura logística, para que Argentina mantenga su rol protagónico dentro del sistema del Tratado en las próximas décadas.