Estudiantes, Central y Platense: las esperanzas argentinas en la Copa Libertadores
Lejos del peso histórico de River y Boca, tres equipos del interior y del ascenso cargan con las ilusiones nacionales en la fase final de la Libertadores 2026. Estudiantes, Rosario Central y el sorprendente Platense mantienen viva la chance argentina.
A ocho días de la publicación original de esta nota, el panorama sudamericano sigue siendo el mismo: la Copa Libertadores 2026 ya no tiene a River Plate ni a Boca Juniors entre sus protagonistas. Por primera vez en mucho tiempo, las ilusiones argentinas en el máximo torneo continental recaen en tres equipos que, por diferentes motivos, representan una renovación de esperanzas.
Estudiantes de La Plata, Rosario Central y Platense son los encargados de defender el honor nacional en las instancias decisivas. El Pincha, con su tradición copera intacta, llega como uno de los firmes candidatos luego de una campaña sólida tanto en la fase de grupos como en las eliminatorias previas. Los dirigidos por un DT con experiencia en torneos internacionales han sabido mezclar jerarquía y juventud, algo que los posiciona como serios aspirantes al título.
Por su parte, Rosario Central atraviesa un buen momento futbolístico. El Canalla, que clasificó con lo justo, ha encontrado en la Copa un espacio para lucirse lejos de las presiones del campeonato local. Con un plantel equilibrado y un estilo de juego que prioriza la intensidad en la mitad de la cancha, los rosarinos sueñan con repetir hazañas históricas y llegar lo más lejos posible.
El caso más llamativo es el de Platense. Nadie daba “dos mangos” por el Calamar al comienzo de la temporada, según la expresión popular que circula en las redacciones. Sin embargo, el equipo de Vicente López ha sido la gran sorpresa del fútbol argentino en este 2026. Con un presupuesto acotado, un plantel confeccionado con inteligencia y un entrenador que prioriza la solidez defensiva, Platense ha eliminado rivales de mayor jerarquía y se ha ganado el derecho a soñar en serio.
Desde Tierra del Fuego, donde el seguimiento del fútbol argentino es permanente a través de las transmisiones y las redes, estos tres nombres generan simpatía. No se trata solo de resultados: también de lo que representan. Estudiantes encarna la tradición copera del interior, Central la garra de un club grande del interior, y Platense la posibilidad de que un equipo chico pueda codearse con los poderosos del continente.
La ausencia de River y Boca en estas instancias no es un dato menor. Ambos gigantes del fútbol nacional fueron eliminados en fases previas, algo que obliga a revisar el nivel competitivo del fútbol local y la manera en que se preparan los equipos para los torneos internacionales. Mientras tanto, los tres representantes restantes cargan con una presión distinta: no son favoritos, pero sí son la única ventana que tiene el país para seguir soñando con la séptima Libertadores para un club argentino.
En las próximas semanas se definirán los cruces de cuartos de final. Estudiantes, Central y Platense ya saben que cada partido será una final. En el sur, como en el resto del país, habrá ojos atentos a lo que suceda en cada estadio. Porque más allá de las camisetas, lo que está en juego es el prestigio del fútbol argentino en el continente.
Según informó Brieftdf, la performance de estos equipos también alimenta el debate sobre la distribución de recursos y la posibilidad de que más clubes del ascenso o del interior tengan chances reales de competir en los torneos más importantes.