Malvinas y Antártida

Hace 142 años, con el izado del pabellón argentino, se fundó la ciudad de Ushuaia

El 12 de octubre de 1884, la División Expedicionaria al Atlántico Sud al mando del coronel de Marina Augusto Lasserre izó por primera vez la bandera argentina en lo que hoy es la capital de Tierra del Fuego, marcando el nacimiento oficial de Ushuaia.

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Hace 142 años, con el izado del pabellón argentino, se fundó la ciudad de Ushuaia
El Sureño (Surenio)

El lunes 12 de octubre de 1884, exactamente hace 142 años, un puñado de hombres bajo el mando del coronel de Marina Augusto Lasserre pisó la costa del canal Beagle y, con el izado solemne del pabellón nacional, dio inicio formal a la ciudad de Ushuaia.

La División Expedicionaria al Atlántico Sud había zarpado meses antes con el objetivo claro de afirmar la soberanía argentina en el extremo austral del continente. Aquel acto no fue solo un gesto simbólico: marcó el comienzo de la presencia estatal permanente en un territorio que hasta entonces era conocido principalmente por misioneros, balleneros y pueblos originarios yámanas y selk'nam.

Lasserre y sus hombres desembarcaron en una pequeña bahía protegida, rodeada de montañas nevadas y densos bosques de lengas y ñires. Allí levantaron un modesto puesto que, con el tiempo, se transformaría en la capital de la provincia más austral del país. La fundación de Ushuaia respondió a la necesidad estratégica de consolidar la presencia argentina frente a reclamos y ocupaciones extranjeras en el Atlántico Sur.

Desde aquel día, la ciudad creció como centro administrativo, penal y, más tarde, como puerta de entrada al continente antártico. El presidio que funcionó entre 1902 y 1947 dejó una huella indeleble en la identidad local, al igual que la posterior radicación de familias y el desarrollo del turismo que hoy define gran parte de su economía.

En Tierra del Fuego, recordar la fundación de Ushuaia no es solo un ejercicio histórico. Es reafirmar que la provincia es bicontinental y que su capital representa, desde 1884, la soberanía argentina en Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y el sector antártico. Cada aniversario es una oportunidad para reflexionar sobre el rol que la ciudad cumple como polo logístico antártico y base de proyección hacia el Atlántico Sur.

Los pueblos originarios, que habitaban estas tierras miles de años antes de la llegada europea, forman parte inseparable de esa historia. Los yámanas navegaban el Beagle en sus canoas y los selk'nam recorrían los bosques; su legado cultural sigue vivo en nombres de lugares, relatos y en el trabajo de recuperación que llevan adelante sus descendientes.

Hoy, con más de 80 mil habitantes, Ushuaia se preparó cada año para recibir cruceros que parten hacia la Antártida y para albergar a científicos y militares que sostienen la presencia argentina en el continente blanco. El izado de la bandera que se repite cada 12 de octubre en el monumento a la fundación no es una ceremonia vacía: es el recordatorio de que esta ciudad nació como acto de soberanía y sigue siéndolo.

En un contexto donde la defensa de los intereses nacionales en el Atlántico Sur y la Antártida vuelve a estar en la agenda pública, mirar hacia atrás con rigor histórico permite entender mejor el presente. Ushuaia no es solo la ciudad del fin del mundo; es el punto desde donde la Argentina mira al sur y reafirma su pertenencia bicontinental.

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