Intoxicación de turistas en Ushuaia: dos cruceros en la mira por fechas de zarpe
Un grupo de 15 pasajeros extranjeros con síntomas de intoxicación alimentaria fue asistido en Ezeiza tras arribar desde Ushuaia. La grilla portuaria del 31 de octubre y 1 de noviembre pone en duda la vinculación inicial con el Roald Amundsen y abre interrogantes sobre el Fridtjof Nansen y otros buques.
Un grupo de 15 turistas extranjeros presentó síntomas compatibles con una intoxicación alimentaria luego de completar una travesía marítima por Tierra del Fuego y regresar a Buenos Aires en vuelos de Aerolíneas Argentinas. El operativo sanitario se activó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza el pasado domingo 1 de noviembre de 2026, donde personal de Sanidad aeroportuaria les realizó controles, hidratación y, en ocho casos, medicación. Ninguno requirió traslado hospitalario.
Los afectados son de nacionalidades francesa, alemana, australiana y noruega. Según trascendió, durante el recorrido consumieron viandas que incluían pollo y atún, lo que rápidamente se convirtió en la principal hipótesis. Sin embargo, hasta el momento no se ha informado de manera oficial qué embarcación transportaba al grupo ni dónde se habrían ingerido los alimentos en cuestión.
Algunos medios nacionales vincularon el episodio directamente con el crucero polar MS Roald Amundsen, de la naviera HX Expeditions (ex Hurtigruten Expeditions), que estuvo amarrado en Ushuaia durante la tarde del domingo. Sin embargo, la grilla de movimientos portuarios del 31 de octubre y 1 de noviembre no coincide con esa versión inicial.
Según los registros, el 31 de octubre zarparon tres buques de pasajeros: el Nat Geo Explorer de Lindblad Expeditions a las 21, el Fridtjof Nansen de HX Hurtigruten Expeditions a las 20 y el Stella Australis de la compañía chilena Australis a las 19.45. El Roald Amundsen, en cambio, ingresó al puerto de Ushuaia recién el 1 de noviembre, por lo que no habría estado operativo con pasajeros el día anterior.
Esta diferencia de fechas plantea dudas sobre cuál fue exactamente el barco involucrado. Resulta llamativo que, con 15 personas identificadas y asistidas en Ezeiza, todavía no se haya precisado la embarcación de origen. Los propios turistas podrían haber aportado ese dato básico para reconstruir el itinerario y determinar en qué tramo del viaje se consumieron las viandas sospechosas.
El episodio vuelve a colocar al puerto de Ushuaia en el centro de versiones confusas. En abril pasado circularon rumores sobre supuestos roedores con hantavirus en una embarcación, información que fue descartada recién en junio y que generó perjuicio para la imagen turística de la ciudad. Ahora, la falta de precisiones sobre esta posible intoxicación alimentaria genera nuevos interrogantes, tanto sobre el origen del cuadro como sobre la demora en identificar a la naviera y al proveedor de alimentos.
Hasta el cierre de esta edición no se había emitido ninguna comunicación oficial desde Ushuaia que permitiera identificar el buque, la empresa responsable del servicio de catering o al eventual proveedor de las viandas. Tampoco hubo declaraciones de las autoridades locales para aclarar lo sucedido, a pesar de que el caso ya había trascendido a la prensa nacional.
El puerto fueguino es uno de los principales puntos de embarque y desembarque de cruceros hacia la Antártida y los canales fueguinos, por lo que la claridad en estos episodios resulta clave para mantener la confianza de los visitantes internacionales que llegan cada temporada.