Jugadores de Central admitieron que se dejaron llevar por el festejo trunco del campeonato
Varios futbolistas del Canalla se refirieron a la confusión vivida en el Gigante de Arroyito tras el partido con Estudiantes de Río Cuarto, una vez que Boca se consagró campeón.
Varios jugadores de Rosario Central se refirieron públicamente al confuso festejo que se vivió el sábado por la noche en el estadio Gigante de Arroyito, luego de la derrota ante Estudiantes de Río Cuarto y la posterior consagración de Boca Juniors como campeón.
La situación generó un momento de desconcierto entre los hinchas y los propios futbolistas, que durante algunos minutos creyeron que existía una chance matemática de pelear el título. Una vez que se confirmó el resultado en La Bombonera, la euforia inicial se transformó en decepción.
En declaraciones recogidas tras el encuentro, distintos integrantes del plantel canalla reconocieron que “muchos se dejaron llevar” por el clima que se generó en las tribunas y en el campo de juego. Admitieron que la transmisión simultánea y los cánticos de la hinchada generaron una falsa expectativa que duró varios minutos.
El partido contra Estudiantes de Río Cuarto había dejado a Central con pocas chances reales, pero la combinación de resultados y la pasión de la parcialidad rosarina provocaron un festejo prematuro que rápidamente quedó trunco. Los jugadores coincidieron en que la experiencia sirve como aprendizaje para manejar mejor este tipo de situaciones en el futuro.
Desde la vereda de Boca, la noche fue de absoluta celebración por el título obtenido, mientras que en Rosario quedó el sabor amargo de una ilusión que duró poco más de un cuarto de hora. Los referentes del Canalla buscaron bajar el tono y enfocarse en lo que viene para el equipo de cara al cierre de la temporada 2026.
El episodio se suma a una larga lista de momentos de alta tensión y emoción en el fútbol argentino, donde la simultaneidad de partidos suele generar estas situaciones límite que marcan a jugadores, hinchas y dirigentes por igual.