La ONU alerta sobre un posible El Niño de intensidad sin precedentes
Las Naciones Unidas pidieron este miércoles una acción anticipada para proteger a las poblaciones más vulnerables ante un fenómeno que podría superar todos los registros históricos conocidos.
Las Naciones Unidas advirtieron este miércoles 21 de octubre que el fenómeno El Niño podría alcanzar una intensidad sin precedentes en los próximos meses, lo que representa un riesgo concreto para las comunidades del extremo sur argentino y los ecosistemas antárticos.
Desde la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), los especialistas solicitaron una preparación inmediata para mitigar los impactos en salud, infraestructura, pesca y actividades turísticas. En Tierra del Fuego, donde el clima ya define la vida cotidiana, esta alerta cobra especial relevancia por su ubicación bicontinental y su rol como puerta de entrada a la Antártida.
El fenómeno El Niño, caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial, modifica los patrones de precipitaciones y temperaturas a escala global. En el sur argentino suele traducirse en inviernos más templados pero con mayor probabilidad de eventos extremos, como lluvias intensas en la cordillera, sequías en zonas continentales y alteraciones en las corrientes marinas que afectan la pesca en el Atlántico Sur.
Para la provincia de Tierra del Fuego, un El Niño fuerte podría impactar directamente en la Cuenca Austral, el sector pesquero y el turismo antártico. Los expertos locales recuerdan que eventos similares en el pasado modificaron la distribución de especies como la merluza negra y el langostino, dos pilares de la economía regional. Además, el aumento del nivel del mar y los cambios en la dinámica de los glaciares del Parque Nacional Tierra del Fuego generan preocupación entre científicos y comunidades originarias.
La alerta de la ONU llega en un momento clave para la política de soberanía argentina en el Atlántico Sur y la Antártida. El Polo Logístico Antártico que se desarrolla entre Ushuaia y la base Petrel requiere de condiciones climáticas estables para su operación. Un evento extremo podría complicar las campañas científicas y logísticas que se preparan para el verano austral 2026-2027.
Desde Río Grande hasta Tolhuin, las autoridades provinciales y municipales ya comenzaron a evaluar medidas de contingencia. Entre ellas figuran el refuerzo de los sistemas de alerta temprana, la revisión de los planes de evacuación en zonas costeras y la protección de la infraestructura crítica, especialmente en el puerto de Ushuaia, principal gateway antártico del mundo.
Los veteranos de Malvinas y las comunidades yámana y selk’nam han expresado su preocupación por cómo estos cambios climáticos afectan los territorios ancestrales y los lugares de memoria. La causa de soberanía, que incluye la defensa de los recursos naturales, adquiere una nueva dimensión ante la amenaza climática global.
Especialistas de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF) vienen monitoreando hace años las variaciones oceanográficas en el pasaje de Drake. Sus datos coinciden con las proyecciones de la OMM: la probabilidad de que El Niño alcance niveles récord durante el verano 2026-2027 supera el 70 por ciento.
La recomendación de la ONU es clara: pasar de la reacción a la anticipación. En el fin del mundo esto implica actualizar los protocolos de emergencia, fortalecer la coordinación entre Provincia, Municipio y fuerzas armadas, y continuar impulsando la investigación científica que permite entender mejor nuestro lugar en el mapa climático global.
Mientras los fueguinos se preparan para el invierno que se aproxima, la alerta sirve como recordatorio de que la naturaleza del extremo sur no solo define nuestra identidad, sino que también nos obliga a estar un paso adelante ante los desafíos que vienen.