Lechman: “Tierra del Fuego necesita seriedad y los acuerdos a puertas cerradas no generan seriedad”
El legislador provincial Jorge Lechman cuestionó la falta de reacción del Gobierno ante la crisis que se vive en Río Grande, rechazó nuevamente la reforma constitucional y abrió la puerta a su candidatura a gobernador para 2027, siempre que cuente con respaldo social y no solo con acuerdos de cúpula.
El legislador Jorge Lechman regresó de una visita a Río Grande con una imagen preocupante de la ciudad más poblada de la provincia y no dudó en expresarlo con crudeza: una Río Grande “apagada”, “triste”, con comercios cerrados, poco tránsito y vecinos con “la cara larga en la calle”.
En una extensa entrevista, el referente político cuestionó tanto al Gobierno nacional como a las sucesivas administraciones provinciales por no haber construido alternativas productivas ante una economía que, según su diagnóstico, sigue dependiendo en exceso de decisiones que se toman fuera de Tierra del Fuego.
“Cuando se pierde un empleo industrial no se afecta solamente una empresa: también cae el consumo, se resiente el comercio y se reduce la actividad de buena parte de la economía local”, explicó Lechman, quien estuvo acompañado por su compañero de banca Raúl Von der Thusen.
El legislador no ahorró críticas hacia el actual gobernador Gustavo Melella. “Veo un letargo en el Gobierno, veo una quietud y hasta una falta de responsabilidad para con la situación que están viviendo los ciudadanos de Tierra del Fuego”, afirmó.
Según su mirada, distintos gobernantes provinciales “nunca se han anticipado a las crisis” y siempre esperaron que “Papá Nación” resolviera los problemas. Esa falta de previsión, sumada a la actual crisis industrial que ya desbordó las puertas de las fábricas, explica en gran medida el panorama que hoy se observa en las calles de Río Grande, sostuvo.
Lechman también volvió a rechazar la reforma constitucional que se viene debatiendo. Para él, modificar la carta magna no resuelve ninguno de los problemas urgentes de la provincia. “No estamos como estamos porque la Constitución lo prohíbe. Estamos como estamos por la incapacidad de llevar adelante el destino de los fueguinos. No hay otra excusa”, señaló.
Sin embargo, la conversación no se limitó al diagnóstico del presente. Lechman comenzó a hablar del futuro y del proyecto de provincia que imagina: una que genere empleo genuino, fortalezca la producción local y reduzca la dependencia externa que deja a Tierra del Fuego expuesta ante cada cambio de escenario nacional.
Inevitavelmente, el diálogo derivó en el horizonte electoral de 2027. “Sigue siendo parte del objetivo hacia adelante, hacia los próximos meses. Yo no voy a negar que me encantaría ser gobernador de la provincia”, admitió sin rodeos.
No obstante, puso una condición clara por delante de cualquier acuerdo político: el respaldo de la sociedad. “Para que yo pueda ser gobernador de la provincia, le tiene que encantar a la gente también que yo pueda llevar adelante eso. Porque, si no, los acuerdos de cúpula solamente no alcanzan”, remarcó.
En ese sentido, insistió con su concepto central: “La provincia de Tierra del Fuego necesita seriedad y los acuerdos a puertas cerradas no generan seriedad. El acuerdo con la sociedad genera seriedad. Cuando uno dice ‘este es el horizonte al que tenemos que ir’ y la gente te acompaña. Si lo vamos a hacer de espaldas a la gente, la verdad que no me interesa”.
El legislador dejó en claro que su eventual candidatura no pasará por negociaciones cerradas entre dirigentes, sino por un proyecto que se construya de cara a la gente y con el acompañamiento explícito de los fueguinos.
Mientras tanto, la crisis en Río Grande sigue siendo el termómetro más visible de una provincia que, según Lechman, necesita con urgencia una reacción decidida de sus autoridades y una planificación a largo plazo que hasta ahora no ha llegado.