Los seis candidatos a secretario general de la ONU expusieron sus visiones en debate televisado
A una semana de la votación en el Consejo de Seguridad, los aspirantes a suceder a António Guterres presentaron sus prioridades en materia de reforma, multilateralismo y paz. Aunque el proceso es formalmente reservado a los países miembros, el evento marca un hito de transparencia en la elección del máximo cargo de la organización.
Los seis candidatos oficiales a suceder a António Guterres como secretario general de las Naciones Unidas participaron este martes de un debate público transmitido en vivo, en el que expusieron sus prioridades para el organismo en un contexto de tensiones geopolíticas crecientes y cuestionamientos a su eficacia.
El evento, organizado por la Asamblea General, se realizó una semana antes de que el Consejo de Seguridad inicie el proceso formal de selección. Aunque la decisión final recae en los quince miembros del Consejo –con derecho a veto de los permanentes–, la instancia pública busca dar mayor visibilidad y legitimidad al proceso.
Los postulantes que subieron al escenario fueron la ex primera ministra croata y exdirectora de la ONU para Europa Central y del Este, Kolinda Grabar-Kitarović; el ex primer ministro portugués António Costa; la exministra de Relaciones Exteriores de Indonesia, Retno Marsudi; el exministro de Relaciones Exteriores de Kenia, Amina Mohamed; el ex primer ministro de Barbados, Mia Mottley; y el exsecretario general adjunto de la ONU para Operaciones de Mantenimiento de la Paz, Jean-Pierre Lacroix, de Francia.
Cada uno dispuso de cinco minutos para presentar su visión. Los ejes comunes fueron la necesidad de una reforma profunda del Consejo de Seguridad, el fortalecimiento del multilateralismo y la respuesta más ágil a los conflictos armados, el cambio climático y las crisis humanitarias.
Desde Ushuaia, donde la provincia de Tierra del Fuego sigue con atención los debates que involucran la cuestión Malvinas y la presencia argentina en la Antártida, el gobernador Gustavo Melella y la cancillería nacional vienen monitoreando las posiciones de los candidatos respecto de la descolonización y el respeto al derecho internacional.
Fuentes diplomáticas consultadas por este medio indicaron que la Argentina, en su calidad de miembro no permanente del Consejo de Seguridad hasta fines de 2025, buscará que el próximo secretario general mantenga una postura equilibrada y respetuosa de las resoluciones de la ONU sobre Malvinas.
Durante el debate, varios candidatos se refirieron a la necesidad de modernizar el organismo creado en 1945. “Las estructuras de poder ya no reflejan la realidad del siglo XXI”, señaló uno de los aspirantes, aludiendo a la sobrerrepresentación de las potencias de posguerra.
Otro punto de coincidencia fue la urgencia de mejorar la respuesta ante el cambio climático, tema que afecta de manera directa a la Patagonia y al extremo austral argentino, donde el retroceso de glaciares y la variabilidad climática impactan en el turismo, la pesca y la soberanía sobre el Atlántico Sur.
El proceso de selección continuará en los próximos días con rondas de votación confidencial en el Consejo de Seguridad. Históricamente, el cargo ha sido ocupado por candidatos de Europa, África, Asia y América Latina. Esta vez, la diversidad de perfiles –con fuerte presencia de mujeres y representantes del Sur Global– genera expectativas de un posible quiebre en la tradición.
Para el fueguino común, más allá de las grandes definiciones geopolíticas, lo que cuenta es cómo el próximo líder de la ONU incidirá en los fondos para cooperación internacional, en los programas de preservación ambiental en el Canal Beagle y en la defensa del principio de integridad territorial que sostiene la Argentina en su reclamo por Malvinas.
Desde Río Grande, donde la industria electrónica y la pesca dependen en parte de marcos regulatorios internacionales, también se sigue con interés la postura de los candidatos sobre comercio justo, pesca ilegal en el Atlántico Sur y el rol de los organismos multilaterales en la transición energética.
El debate de este martes no define al próximo secretario general, pero sí marca un precedente de mayor escrutinio público. La elección definitiva se espera para los próximos meses, con Guterres finalizando su segundo mandato a fines de 2026.