Malbrán detectó hantavirus en roedores de Tierra del Fuego: sin vínculo con el brote del crucero
El Instituto Malbrán confirmó la presencia de hantavirus en muestras de roedores capturados en la provincia. Las autoridades sanitarias aclararon que no existe relación con el brote reportado en un crucero que recaló en Ushuaia.
El Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas ANLIS Malbrán identificó la presencia de hantavirus en roedores silvestres recolectados en diferentes puntos de Tierra del Fuego. Según el informe oficial, se trata de cepas circulantes en la región que no guardan relación con el brote detectado recientemente en un crucero internacional que hizo escala en el puerto de Ushuaia.
Desde el Ministerio de Salud provincial confirmaron que los hallazgos forman parte de un monitoreo rutinario de vigilancia epidemiológica que se realiza de manera conjunta con el Malbrán y el Servicio Nacional de Sanidad Animal (Senasa). Los roedores analizados corresponden a especies nativas y fueron capturados en zonas rurales y periurbanas de Ushuaia, Río Grande y Tolhuin.
"Los resultados obtenidos confirman la circulación natural del virus en la fauna local, algo que ya se venía registrando en estudios previos. No hay ningún nexo epidemiológico con los casos reportados en el buque", explicó la directora provincial de Epidemiología, Adriana Basualdo.
El brote al que se refiere la funcionaria ocurrió en un crucero de lujo que arribó al puerto fueguino a principios de marzo. Varios pasajeros y tripulantes presentaron síntomas compatibles con una infección respiratoria aguda. Las pruebas iniciales descartaron rápidamente hantavirus y se atribuyeron a otro patógeno viral de origen respiratorio, según los partes oficiales del Ministerio de Salud de la Nación.
En Tierra del Fuego, el hantavirus es una preocupación estacional. El último caso humano registrado en la provincia data de 2022 en la zona norte, cerca de Río Grande. Las autoridades insisten en que la principal vía de contagio es la inhalación de aerosoles contaminados con orina, saliva o excrementos de roedores infectados, especialmente en galpones, leñeras o espacios cerrados poco ventilados.
Desde el Municipio de Ushuaia recordaron las medidas de prevención básicas: evitar el contacto directo con roedores, ventilar bien los ambientes antes de limpiarlos, usar mascarilla y guantes en caso de encontrar nidos o excrementos, y mantener la higiene en patios y alrededores de las viviendas. En Río Grande y Tolhuin, las campañas de control de roedores en barrios periféricos se intensifican durante el otoño y el invierno.
El informe del Malbrán será incorporado al sistema de vigilancia provincial para ajustar las estrategias de prevención. Especialistas consultados por este medio indicaron que la detección en roedores no implica un aumento del riesgo para la población, siempre que se mantengan las recomendaciones habituales.
"Es importante no generar alarma innecesaria. La circulación del hantavirus en roedores es un fenómeno ecológico conocido en la Patagonia. El riesgo para las personas se reduce considerablemente con medidas sencillas de higiene y cuidado", señaló el infectólogo Juan Carlos Cordero, referente local en zoonosis.
Las tres intendencias coincidieron en reforzar la información a través de sus redes y en los centros de atención primaria. Mientras tanto, el monitoreo de roedores continuará durante todo el año como parte del programa nacional de vigilancia de hantavirus y leptospirosis.