Melella recorrió el predio de la nueva usina de Ushuaia junto a sectores sociales e institucionales
El gobernador Gustavo Melella visitó el terreno donde se construirá la nueva central eléctrica que abastecerá a la capital fueguina, en una jornada que incluyó a referentes de cooperativas, sindicatos y entidades intermedias.
El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, encabezó este lunes una visita al predio donde se emplazará la nueva usina eléctrica de Ushuaia. Lo acompañaron representantes de sectores sociales, cooperativas energéticas, sindicatos y entidades institucionales de la ciudad.
La actividad se desarrolló en el marco de la planificación energética provincial, un tema clave para garantizar el suministro durante el invierno y el crecimiento sostenido del consumo en la capital fueguina. Según datos que maneja la Secretaría de Energía provincial, la demanda de Ushuaia supera los 45 MW en picos invernales, cifra que se incrementa año a año por el aumento de viviendas y el turismo.
Durante la recorrida, Melella explicó que el nuevo equipamiento permitirá reemplazar generadores obsoletos y sumar capacidad de respaldo con tecnología más eficiente. “Necesitamos soberanía energética real, que no dependa solo de lo que llega desde el continente”, señaló ante los presentes. El proyecto contempla una inversión que rondaría los 35 millones de dólares, financiada en parte con recursos provinciales y posibles aportes nacionales.
Participaron del recorrido dirigentes de la Cooperativa Eléctrica de Ushuaia, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) seccional local, la Cámara de Comercio y representantes de barrios de la periferia que históricamente sufren cortes en temporada alta. También estuvieron funcionarios de la Municipalidad de Ushuaia y técnicos de la empresa estatal Tierra del Fuego Energía.
La nueva usina se ubicará en un predio de aproximadamente 5 hectáreas en las afueras de la ciudad, cerca de la ruta nacional 3, con fácil acceso para el transporte de equipamiento pesado. Las primeras estimaciones indican que podría entrar en operación parcial durante el invierno de 2028, aunque el gobernador pidió acelerar los plazos para contar con mayor respaldo antes del próximo ciclo frío.
Desde el sector social se valoró la invitación a participar del proceso. “No es solo una planta eléctrica, es empleo local durante la construcción y mayor confiabilidad para las familias”, expresó una referente de una cooperativa de trabajo que estuvo presente. En la provincia, el gas invernal y la generación eléctrica siguen siendo temas de Estado: el 70 % de la energía que consume Ushuaia proviene de generación térmica a gasoil y gas natural, con altos costos logísticos.
El proyecto se enmarca en la política provincial de diversificar la matriz energética, que también incluye el avance del parque eólico en Río Grande y el seguimiento de la producción offshore en la Cuenca Austral. Para Ushuaia, que no cuenta con red de gas natural domiciliario masivo, una usina robusta es clave para evitar los reiterados episodios de racionamiento que se registraron en años anteriores.
Desde la oposición y algunos sectores técnicos consultados por este medio se planteó la necesidad de transparentar los pliegos licitatorios y garantizar que la obra se ejecute con mano de obra local, tal como ocurrió con otras intervenciones energéticas en la provincia. El Ejecutivo provincial aseguró que el llamado a licitación se realizará en las próximas semanas y que se priorizará la participación de empresas fueguinas.
La visita de Melella se produce en un momento donde la discusión por el RIGI (Régimen de Incentivos a Grandes Inversiones) y los proyectos de Terra Ignis y Total Austral en el mar argentino vuelven a poner en agenda cuánto recurso energético se queda en Tierra del Fuego y cuánto se exporta. Para los fueguinos, especialmente los de Ushuaia, contar con una usina moderna no es un detalle técnico: es garantía de luz, calefacción y desarrollo productivo en la ciudad más austral del país.