Monte de Oca confirmó conversaciones con fábricas de Río Grande por el futuro de los puestos de trabajo
El ministro de Trabajo provincial se reunió con representantes de terminales electrónicas y ratificó que se evalúan medidas para evitar suspensiones masivas en el parque industrial riograndense.
El ministro de Trabajo de Tierra del Fuego, Juan Carlos Monte de Oca, confirmó este sábado que mantiene conversaciones directas con las principales fábricas de electrónica de Río Grande para definir el futuro de los puestos de trabajo en el marco del subrégimen de la Ley 19.640.
Las reuniones, que se extendieron durante la última semana, incluyeron a directivos de empresas asociadas a AFARTE y a delegados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Según trascendió, el eje central fue analizar el impacto de la caída en la demanda interna y los ajustes arancelarios que se discuten en Nación.
"Estamos en diálogo permanente con las compañías para preservar la mayor cantidad de fuentes laborales posible. No queremos que el ajuste recaiga sobre los trabajadores", expresó Monte de Oca tras los encuentros. El funcionario evitó dar detalles sobre posibles suspensiones, pero admitió que varias terminales presentaron planes de contingencia ante la baja en la producción de televisores y otros bienes de consumo.
Fuentes del sector industrial consultadas por este medio indicaron que la electrónica fueguina viene acumulando meses de caída en los volúmenes. En los primeros siete meses de 2026, la producción de la mayoría de las líneas se contrajo entre un 18 y un 25 % respecto al mismo período del año anterior, según datos que maneja el propio Ministerio de Producción provincial.
Desde AFARTE, el gremio que nuclea a las empresas del sector, ratificaron que las conversaciones con el Gobierno provincial buscan "encontrar herramientas que permitan sostener el empleo mientras se negocia con la Nación una actualización del régimen promocional". La entidad viene advirtiendo desde hace meses que sin modificaciones en los aranceles a la importación de insumos y productos terminados, el parque industrial pierde competitividad frente a las importaciones directas.
Por su parte, la UOM Río Grande, que representa a la mayoría de los operarios de las líneas de montaje, exigió que cualquier medida que se adopte sea discutida en el marco de las paritarias y con participación de los delegados de cada planta. "No vamos a aceptar suspensiones unilaterales ni recortes encubiertos", señalaron desde el sindicato.
El ministro Monte de Oca adelantó que en las próximas semanas se conformará una mesa técnica tripartita (Gobierno, empresas y gremios) para monitorear semana a semana los niveles de producción y empleo. La iniciativa busca anticipar eventuales crisis y evitar que los conflictos escalen como ocurrió en ciclos anteriores.
El futuro de los miles de puestos de trabajo en Río Grande depende en gran medida de cómo se resuelva en Buenos Aires la revisión del subrégimen industrial. Cada punto que se modifique en los aranceles se traduce directamente en la góndola de los supermercados fueguinos y, sobre todo, en los recibos de sueldo de las familias riograndenses.
Según informó Minuto Fueguino, las conversaciones continúan y se espera que en los próximos días se conozcan definiciones concretas sobre la cantidad de trabajadores que podrían ser alcanzados por medidas de ajuste.