Nuevo monitoreo ambiental en la obra de la Nueva Usina de Ushuaia
La ministra de Energía, Gabriela Castillo, encabezó una inspección técnica junto a la Secretaría de Ambiente para verificar el cumplimiento de los estándares ambientales en la construcción de la central que busca resolver el abastecimiento eléctrico de la capital fueguina.
En el marco del proceso de evaluación ambiental de la Nueva Usina de Ushuaia, la ministra de Energía de la provincia, Gabriela Castillo, encabezó una nueva recorrida de monitoreo junto a equipos técnicos de la Secretaría de Ambiente. El objetivo principal fue verificar el cumplimiento de los requerimientos ambientales previstos para esta etapa del proyecto, que busca garantizar el suministro eléctrico estable a la capital fueguina.
La visita se realizó en las instalaciones donde avanza la construcción de la central térmica, un proyecto clave para Tierra del Fuego que contempla la incorporación de generación de energía con estándares modernos y menor impacto ambiental. Durante la inspección, los técnicos evaluaron variables como el manejo de efluentes, el control de emisiones, la gestión de residuos de la obra y la protección de los suelos y cursos de agua cercanos.
Castillo destacó la importancia de mantener un estricto seguimiento ambiental en cada fase de la obra. “Este monitoreo no es un trámite administrativo, es la garantía de que estamos construyendo una usina que responda a las necesidades energéticas de Ushuaia sin comprometer el entorno natural que nos caracteriza”, señaló la ministra. Los informes preliminares indicarían que los trabajos se están desarrollando dentro de los parámetros aprobados en la evaluación de impacto ambiental.
La Nueva Usina representa una inversión significativa para la provincia y forma parte de la estrategia provincial para reducir la dependencia de generadores temporarios y mejorar la confiabilidad del servicio eléctrico, especialmente durante el pico de consumo invernal. Según datos de la Secretaría de Energía, la central incorporará turbinas de última generación con sistemas de control de emisiones que superan las exigencias nacionales vigentes.
Desde la Secretaría de Ambiente explicaron que este tipo de monitoreos se realizan de manera periódica y multidisciplinaria. Los equipos analizan muestras de agua, suelo y aire, además de auditar los planes de contingencia y el cumplimiento de las medidas de mitigación comprometidas por el consorcio a cargo de la construcción.
El proyecto, que se desarrolla en un predio cercano al actual complejo energético de Ushuaia, también contempla la integración con la red existente y prevé la posibilidad de incorporar en el futuro componentes de energías renovables, en línea con la política provincial de transición energética.
Para los vecinos de Ushuaia, la concreción de esta obra es vista como una solución estructural a los históricos problemas de cortes y baja tensión que afectan a la ciudad, especialmente en los meses de mayor demanda. Desde el sector productivo y hotelero local también celebran el avance, ya que una mayor estabilidad energética impacta directamente en la competitividad turística y en la calidad de vida de los habitantes.
Los resultados detallados del monitoreo serán incorporados al expediente de evaluación ambiental que sigue su curso en los organismos provinciales. Una vez concluidos los estudios, se espera que se avance hacia las instancias de aprobación definitiva para continuar con las siguientes etapas de la obra sin interrupciones.
Este nuevo control se suma a las auditorías ya realizadas en 2023 y refuerza el compromiso de la gestión provincial de transparentar y auditar cada paso de un proyecto que, por su escala, representa una de las mayores inversiones en infraestructura energética de los últimos años en Tierra del Fuego.