Orsi advierte que aranceles de EEUU aceleran un mundo más proteccionista
El presidente uruguayo Yamandú Orsi analizó el impacto de los nuevos aranceles estadounidenses y alertó sobre las consecuencias para economías abiertas como las de la región. En Tierra del Fuego, donde el subrégimen industrial depende de reglas arancelarias estables, el mensaje genera preocupación por posibles respuestas en cadena.
El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, advirtió que el reciente aumento de aranceles anunciado por Estados Unidos acelera una tendencia global hacia un comercio “más proteccionista”. La declaración se produjo en el marco de una gira por Europa, donde el mandatario uruguayo compartió su visión sobre el impacto que estas medidas pueden tener en economías pequeñas y abiertas del Atlántico Sur.
Aunque Orsi no detalló cifras específicas del paquete estadounidense, sí remarcó que medidas de este tipo suelen generar respuestas simétricas de otros bloques. “Cuando un jugador grande sube los aranceles, el resto tiende a protegerse”, sostuvo. El análisis llega en un momento clave para la Argentina, que mantiene un esquema de promoción industrial en Tierra del Fuego amparado en la Ley 19.640.
En Río Grande, donde operan las principales terminales electrónicas del país, el impacto de un escenario proteccionista global no es abstracto. AFARTE y la UOM vienen advirtiendo desde hace meses que cualquier modificación en los aranceles de importación de componentes o en las reglas de origen puede alterar los costos de las líneas de montaje. Solo en 2024, el polo industrial fueguino emplea de manera directa a más de 8.000 trabajadores entre Mirgor, Newsan, BGH y sus proveedoras.
Fuentes consultadas en la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (AFARTE) indicaron que un endurecimiento generalizado de las barreras comerciales podría complicar las negociaciones con Brasil, principal socio del Mercosur y destino de parte de la producción fueguina. “Si Uruguay, que compite con Argentina en varios rubros, ya está evaluando escenarios de mayor proteccionismo, es porque el tablero se está moviendo”, señaló un gerente consultado que pidió reserva.
Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) seccional Río Grande, el delegado regional Pablo Trueba coincidió en que “cualquier ola proteccionista termina golpeando el empleo industrial del sur”. Trueba recordó que en 2019, cuando se modificaron los derechos de importación de televisores y celulares, las terminales locales tuvieron que reconfigurar rápidamente sus cadenas de suministro. “Hoy no estamos en condiciones de absorber otro shock sin suspensiones”, graficó.
El subrégimen de Tierra del Fuego fue creado precisamente para compensar las desventajas comparativas de producir en el extremo sur del continente. Un mundo que camina hacia aranceles más altos podría, paradójicamente, fortalecer el argumento a favor de mantener la Ley 19.640. Sin embargo, también genera incertidumbre: si los grandes jugadores cierran sus mercados, ¿qué pasará con las exportaciones de electrónica que hoy salen del puerto de Ushuaia o se despachan por tierra hacia Chile y Brasil?
Orsi, que asumió la presidencia uruguaya en marzo de este año, viene manteniendo un discurso pragmático sobre comercio internacional. En su intervención destacó que “Uruguay y Argentina tienen que coordinar posiciones porque somos parte del mismo ecosistema productivo”. Aunque no mencionó explícitamente el caso fueguino, su advertencia resuena con fuerza en una provincia que vive de un régimen promocional que ya ha sido cuestionado varias veces desde Buenos Aires.
En la Casa de Gobierno de Ushuaia y en el Ministerio de Producción provincial siguen con atención las repercusiones de la medida estadounidense. Fuentes oficiales indicaron que se espera un informe técnico de la Secretaría de Industria de la Nación para evaluar posibles efectos colaterales sobre el empleo en el parque industrial de Río Grande.
Mientras tanto, los trabajadores de las líneas de montaje siguen produciendo celulares y televisores bajo un régimen que, según los datos de AFARTE, generó en 2024 más de 42.000 empleos indirectos en toda la cadena de valor. La pregunta que queda flotando tras las palabras de Orsi es si ese entramado productivo resistirá un nuevo ciclo de proteccionismo global sin que se modifiquen las reglas de juego locales.