Palermo hace historia en Platense: de eliminar a Estudiantes a una posible final ante Boca
El ex goleador de Estudiantes dirigió al Calamar a las semifinales de la Copa Argentina por primera vez en su historia tras eliminar a su ex equipo. El técnico valoró el logro y ya sueña con una final soñada.
En una noche que quedará marcada en la historia del club de Vicente López, Platense logró clasificar por primera vez a las semifinales de la Copa Argentina. El responsable de este hito no es otro que Martín Palermo, el DT que supo vestir la camiseta de Estudiantes de La Plata y que anoche, desde el banco rival, lo dejó afuera del certamen.
El partido, disputado en el estadio Ciudad de La Plata, tuvo un condimento extra por el pasado del Titán en el Pincha. Palermo, ídolo y goleador histórico de Estudiantes, vivió un cruce emocional. Sin embargo, priorizó su actual compromiso con el Calamar y festejó el triunfo que mete a Platense entre los cuatro mejores del torneo federal.
"Es meritorio lo que estamos haciendo. El grupo se lo merece, porque viene trabajando con mucha seriedad y humildad", expresó Palermo al término del encuentro. Sus palabras reflejaron tanto el orgullo por el logro colectivo como la prudencia de quien sabe que el fútbol argentino no perdona distracciones.
La clasificación del equipo de la zona norte del Gran Buenos Aires representa un salto de calidad importante para una institución que, en las últimas temporadas, ha logrado mantenerse en Primera División con un plantel austero pero competitivo. Llegar a semifinales de la Copa Argentina no solo abre la puerta a un posible título, sino que también garantiza una plaza en la próxima Copa Libertadores si se consuma el sueño.
Ahora, el horizonte se pinta de ilusión. En las semifinales, Platense podría cruzarse con Boca Juniors, lo que armaría una final potencialmente explosiva entre dos instituciones con historia y un técnico que ya sabe lo que es levantar la Copa Argentina como jugador. Ese cruce, que aún depende de los resultados de la otra llave, genera expectativa en el fútbol argentino y, por qué no, también en Tierra del Fuego, donde miles de hinchas siguen las alternativas de los equipos grandes.
Desde la perspectiva local, este tipo de historias trascienden lo meramente deportivo. En una provincia donde el deporte amateur y los clubes barriales ocupan un lugar central en la vida comunitaria, ver cómo un técnico con pergaminos construye algo grande desde abajo sirve de inspiración para los entrenadores y jugadores fueguinos que compiten en las ligas de Ushuaia y Río Grande.
Palermo, que ya había tenido pasos exitosos como DT en otros clubes, encontró en Platense un equipo con identidad y un plantel dispuesto a correr detrás de cada pelota. La eliminación de Estudiantes, más allá del dolor lógico para los simpatizantes pincharratas, deja en evidencia la solidez táctica que impuso el Titán en su nuevo equipo.
El camino hacia la gloria en la Copa Argentina aún tiene escollos, pero el mero hecho de estar entre los cuatro mejores ya es un triunfo histórico para el Calamar. En las próximas semanas se definirá el rival de las semifinales y, eventualmente, si el sueño de una final ante Boca se materializa. Por ahora, Palermo y sus dirigidos disfrutan un presente que pocos en Vicente López imaginaban hace algunos años.
En Tierra del Fuego, donde el seguimiento del fútbol nacional se cruza con la pasión por las ligas locales y los Juegos Fueguinos, esta historia de superación y revancha deportiva alimenta las charlas de café y las tertulias de los hinchas. Porque, al final, el fútbol sigue siendo eso: emociones que unen generaciones y provincias enteras.