Economía

Pánico entre monotributistas fueguinos: el debate por su eliminación llegó al Congreso

Diputados nacionales analizan reemplazar el régimen simplificado por un sistema unificado. En Tierra del Fuego, donde miles dependen del monotributo para subsistir, la incertidumbre crece ante posibles aumentos de cargas y trámites más complejos.

Publicado el 11 de julio de 2026, 04:30 hs

El debate sobre la posible eliminación del Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes (Monotributo) llegó este miércoles al Congreso de la Nación y generó inmediata preocupación entre miles de trabajadores autónomos de Tierra del Fuego.

Durante una reunión de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, legisladores de diferentes bloques analizaron propuestas para reemplazar el actual sistema por un esquema unificado que, según sus impulsores, simplificaría la tributación pero que, para muchos monotributistas locales, representa un salto al vacío.

En Río Grande, Ushuaia y Tolhuin, el monotributo es la principal herramienta de formalización para docentes particulares, artesanos, guías de turismo, programadores freelance, feriantes y pequeños comerciantes. Según datos de la AFIP actualizados a mediados de 2024, en la provincia hay más de 18.000 inscriptos en este régimen, lo que representa casi el 15% de la población económicamente activa.

"Si nos sacan el monotributo nos van a obligar a facturar como responsables inscriptos, con contadores, libros y todo el aparato. Para muchos eso es inviable", expresó Marisa López, propietaria de un pequeño local de venta de productos regionales en el centro de Ushuaia y monotributista desde 2018.

El temor principal es el aumento de la carga administrativa y, sobre todo, impositiva. Actualmente el monotributo permite pagar un monto fijo mensual que incluye jubilación, obra social y el impuesto al valor agregado. Pasar al régimen general implicaría liquidar IVA, Ganancias e ingresos brutos por separado, además de llevar una contabilidad formalizada.

Desde la Cámara de Comercio de Río Grande alertaron que "un cambio brusco puede generar una informalidad mayor, justamente lo contrario de lo que se busca". Su presidente, Eduardo Fernández, recordó que en la provincia el costo de vida es más alto que en el norte del país y que muchos monotributistas operan al límite de la rentabilidad.

En Tolhuin, donde el comercio y los servicios ligados al turismo lacustre dependen fuertemente de este régimen, el panorama es similar. "Acá la mayoría de los que atienden en los comercios del centro o que hacen delivery son monotributistas. Si les suben los costos, muchos van a tener que cerrar o pasar a negro", señaló el concejal tolhuinense Lucas Pérez (Partido Verde).

En el plano legislativo, la iniciativa que más resuena es la que promueve un "régimen único" para todos los trabajadores independientes, con una alícuota progresiva según facturación. Sin embargo, desde la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) Fueguina advirtieron que sin una transición clara y sin contemplar las particularidades de las economías regionales, la medida puede ser "devastadora" para el sur.

"En Tierra del Fuego el monotributo no es un beneficio, es una necesidad. Acá los sueldos no alcanzan y muchos complementan con changas o pequeños emprendimientos", afirmó la referente local de la UTEP, Natalia Leiva.

Desde AFARTE y la UOM señalaron que cualquier modificación debe ser analizada con lupa porque afecta directamente el entramado de proveedores y servicios que rodea al sector industrial fueguino, donde muchas PyMEs y trabajadores independientes operan bajo este esquema.

Por ahora el proyecto no tiene dictamen y deberá pasar por las comisiones de Pequeñas y Medianas Empresas y de Legislación Tributaria. En las próximas semanas se esperan audiencias públicas donde se escuche la voz de los monotributistas del interior, especialmente de provincias patagónicas.

Mientras tanto, en las oficinas de la AFIP de Ushuaia y Río Grande se multiplicaron las consultas. Contadores locales recomiendan a sus clientes no tomar decisiones apresuradas hasta que haya claridad sobre los plazos y las condiciones de una eventual reforma.

El monotributo nació en 1998 precisamente para facilitar la formalización de los sectores más vulnerables. Su posible desaparición abre un interrogante profundo sobre cómo el Estado argentino piensa integrar a más de 5 millones de pequeños contribuyentes que, como los fueguinos, intentan ganarse la vida en un contexto económico cada vez más hostil.

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