Río Grande incorpora nuevo equipamiento al Laboratorio Municipal y amplía su capacidad de análisis
El Municipio de Río Grande sumó tecnología de última generación que permitirá procesar más muestras y ofrecer resultados más precisos en controles de agua, alimentos y medio ambiente. La inversión fortalece la autonomía científica de la ciudad más poblada de Tierra del Fuego.
El Municipio de Río Grande incorporó nuevo equipamiento al Laboratorio Municipal, una medida que amplía significativamente su capacidad de análisis y fortalece los servicios que brinda a la comunidad fueguina.
Según informaron desde la Secretaría de Salud municipal, los equipos adquiridos incluyen un espectrofotómetro, un incubador de CO2 y un analizador de gases disueltos, entre otros instrumentos de precisión. Esta inversión, que supera los 45 millones de pesos, responde a la necesidad de procesar un volumen mayor de muestras diarias y reducir la dependencia de laboratorios externos.
"Con estos nuevos equipos estamos dando un paso importante hacia la soberanía sanitaria y ambiental de nuestra ciudad", señaló el intendente de Río Grande, Martín Pérez, durante la presentación realizada el sábado 8 de agosto de 2026. El jefe comunal destacó que el Laboratorio Municipal ya realiza más de 800 análisis mensuales y que la nueva tecnología permitirá aumentar esa cifra en un 40%.
Los equipos permitirán mejorar los controles de potabilidad de agua en barrios periféricos, el monitoreo de efluentes industriales del parque productivo y el análisis microbiológico de alimentos que se comercializan en la ciudad. Además, se incorporaron reactivos específicos para la detección de patógenos en muestras ambientales, un aspecto clave en una zona con fuerte actividad industrial y pesquera.
Desde la Dirección de Bromatología y el área de Medio Ambiente municipal explicaron que el nuevo espectrofotómetro permite detectar metales pesados y compuestos orgánicos con mayor sensibilidad, lo que resulta fundamental para cumplir con las normativas provinciales y nacionales. "Antes enviábamos muchas muestras a Ushuaia o a laboratorios de continente; ahora podemos resolverlo localmente con mayor rapidez", indicaron los responsables técnicos.
La ampliación del Laboratorio Municipal también contempla la capacitación de su personal. Durante las últimas semanas, seis técnicos fueron formados en el uso de los nuevos instrumentos por especialistas de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego y del INTI. Esta formación asegura que los equipos operen con los más altos estándares de calidad.
Para los vecinos de Río Grande, esta noticia se traduce en mayor control sobre la calidad del agua que consumen, alimentos más seguros en comercios y mercados, y un monitoreo ambiental más estricto de la Cuenca del Río Grande y zonas aledañas. En una provincia donde la industria electrónica, la pesca y el gas son ejes centrales, contar con un laboratorio municipal robusto se vuelve una herramienta estratégica.
Desde la oposición, concejales de diferentes bloques valoraron la inversión aunque pidieron mayor detalle sobre el mantenimiento futuro de los equipos y la sostenibilidad presupuestaria. El Ejecutivo municipal aseguró que se destinó un fondo específico para repuestos y calibraciones durante los próximos tres años.
Con esta incorporación, el Laboratorio Municipal de Río Grande se posiciona como uno de los más equipados del sur argentino, contribuyendo directamente a la calidad de vida de sus casi 100 mil habitantes y al desarrollo sostenible de la ciudad industrial de Tierra del Fuego.