Río Grande intensifica controles para recuperar el espacio público
El Municipio reforzó operativos de ordenamiento urbano en el centro y barrios con el objetivo de despejar veredas, calles y plazas ocupadas por mercadería, vehículos y estructuras irregulares. Vecinos y comerciantes piden mayor continuidad en las acciones.
El Municipio de Río Grande avanza con una serie de operativos intensivos para recuperar el espacio público en distintos sectores de la ciudad. Según informaron desde la Secretaría de Gobierno, los controles se centraron en las últimas semanas en el centro, el barrio Chacra II y zonas aledañas al puerto, donde se detectaron ocupaciones irregulares de veredas, calles y plazas.
Los inspectores municipales, acompañados por personal de Tránsito y Seguridad, relevaron más de 45 puntos conflictivos en lo que va del mes. En varios casos se labraron actas de infracción y se procedió al retiro de mercadería expuesta sin autorización, estructuras precarias y vehículos estacionados en lugares prohibidos. Desde la gestión del intendente Martín Pérez señalaron que el objetivo es “garantizar el derecho de todos los vecinos al uso libre y seguro del espacio público”.
“Venimos trabajando en un plan integral que combina prevención, diálogo con los vecinos y aplicación de las ordenanzas vigentes”, explicó el secretario de Gobierno, Gastón Kreps. Agregó que en los operativos se prioriza la notificación previa cuando es posible, pero que ante reincidencias se procede al decomiso y multas que van desde los 15 mil hasta los 80 mil pesos, según la gravedad.
Vecinos del centro consultados por este medio coincidieron en que la situación venía empeorando. “No se podía caminar por la vereda de la avenida San Martín ni por Belgrano por los puestos de ropa y comida que invaden todo”, relató una comerciante del lugar que prefirió no dar su nombre. En el barrio Chacra II, los reclamos se centran en la ocupación de plazas por parte de chatarrerías y estacionamientos improvisados.
Desde el Concejo Deliberante, el bloque del PJ acompañó las medidas pero pidió mayor articulación con la Policía Provincial para evitar que los controles queden solo en “maquillaje”. La concejal Romina Pineda (Unión por la Patria) presentó un proyecto para crear un registro único de vendedores ambulantes y regular los permisos de manera transparente.
En paralelo, la Secretaría de Obras Públicas informó que se iniciarán tareas de demarcación y colocación de nuevas barandas en veredas del microcentro durante las próximas dos semanas. El plazo estimado de finalización es fines de agosto, con una inversión cercana a los 12 millones de pesos.
Desde la Cámara de Comercio local valoraron la iniciativa pero advirtieron que debe ir acompañada de soluciones concretas para los trabajadores informales. “No se trata de perseguir al que labura, sino de ordenar para que todos podamos trabajar en condiciones dignas”, expresó el presidente de la entidad, Oscar Daniel.
Los operativos continuarán durante el resto del invierno con foco especial en los accesos a escuelas y centros de salud, donde la circulación peatonal se ve más afectada. Las autoridades municipales anticiparon que se incrementará la frecuencia de los controles y que se habilitará una línea telefónica para que los vecinos denuncien ocupaciones irregulares de manera anónima.
Con estas acciones, Río Grande busca revertir una problemática que se agravó en los últimos dos años por el crecimiento del comercio informal y la falta de estacionamiento regulado en el centro. El desafío, según reconocen en el Municipio, pasa por sostener los controles en el tiempo y acompañarlos con políticas de inclusión para quienes viven del trabajo en la calle.