Senador chileno pidió actuar contra buques argentinos si interceptan uno de su bandera
El legislador transandino advirtió que los pesqueros nacionales “tienen mucho más que perder” en caso de un incidente en el Atlántico Sur, en medio de la tensión por la pesca ilegal.
Un senador chileno instó a su gobierno a responder con firmeza si buques argentinos interceptan una embarcación chilena en el Atlántico Sur. La declaración se enmarca en el creciente malestar transandino por la actividad pesquera en la zona limítrofe.
El legislador remarcó que los pesqueros argentinos “tienen mucho más que perder” en un eventual conflicto, aludiendo a los intereses económicos que involucran la industria local en Tierra del Fuego. Según su visión, una respuesta enérgica de Chile podría disuadir futuras acciones de control por parte de unidades argentinas.
La controversia se intensifica en un contexto donde la pesca ilegal, especialmente de especies como la merluza negra y el langostino, genera recurrentes roces entre ambos países. Desde la provincia fueguina, el sector productivo observa con preocupación cualquier escalada que pueda afectar el normal desarrollo de la actividad en la Cuenca Austral.
En Río Grande y Ushuaia, donde operan varias empresas del rubro, fuentes consultadas indicaron que la prioridad sigue siendo el respeto a las zonas de pesca acordadas y el combate conjunto contra la pesca ilegal de terceros países. “No ayuda a nadie que se genere una pulseada innecesaria entre vecinos”, señaló un referente del sector que prefirió mantener el anonimato.
El tema también toca la soberanía en el Atlántico Sur, un eje central para la identidad fueguina. Malvinas, Georgias y el control efectivo de los recursos marinos son temas que se discuten todo el año en la provincia, más allá de las efemérides. Un incidente de este tipo podría complicar las ya delicadas relaciones bilaterales en materia pesquera y afectar el flujo de langostino y otras capturas que procesan plantas en el sur argentino.
Desde el lado chileno, la preocupación se centra en la protección de sus pesqueros que operan cerca del límite marítimo. El senador argumentó que una actitud pasiva solo alentaría más intervenciones argentinas, lo que a su criterio genera un desequilibrio de poder en la zona.
En Tierra del Fuego, el debate se vive con especial atención porque la pesca representa una parte importante del empleo y la economía regional. El gas invernal, la electrónica y el turismo son otros pilares, pero el mar sigue siendo un recurso estratégico que define la temperatura social de la provincia.
Autoridades argentinas no han emitido aún una respuesta oficial a las declaraciones del senador trasandino. En los próximos días se espera que tanto Cancillería como la Subsecretaría de Pesca de la Nación evalúen el impacto de estas palabras en las negociaciones bilaterales que se mantienen de manera permanente.
Mientras tanto, en los puertos de Ushuaia y Río Grande continúa la actividad habitual de la flota pesquera, con especial énfasis en el cumplimiento de las cuotas y los controles sanitarios. El sector productivo fueguino insiste en que el diálogo técnico entre ambos países es la única vía para evitar escaladas retóricas que no benefician a ninguna de las dos costas.