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Tierra del Fuego califica de “provocación flagrante” el paso de buque de guerra británico por aguas argentinas

La provincia rechazó el reciente tránsito del HMS Forth por el Canal Beagle y reafirmó su reclamo de soberanía sobre Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. El gobernador Melella y la Legislatura pidieron al Gobierno nacional una respuesta firme ante lo que consideran una violación a la integridad territorial.

Publicado el 11 de julio de 2026, 22:55 hs

La provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur calificó como “provocación flagrante” el paso del buque de guerra británico HMS Forth por aguas jurisdiccionales argentinas en el extremo sur del país.

Según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación, el navío de la Royal Navy transitó el 18 de febrero por el Canal Beagle, zona de soberanía argentina, sin autorización previa. Desde la Casa de Gobierno en Ushuaia, el gobernador Gustavo Melella expresó que “se trata de una nueva acción que busca tensionar y desafiar la soberanía nacional en el Atlántico Sur”.

El mandatario fueguino, a través de un comunicado oficial, recordó que el HMS Forth es el mismo buque que en 2020 reemplazó al HMS Clyde como patrullero permanente en las Islas Malvinas. “Es inadmisible que un buque de guerra que opera desde el territorio ilegalmente ocupado por el Reino Unido transite por nuestras aguas sin permiso”, sostuvo Melella.

La Legislatura provincial, reunida en sesión especial, aprobó por unanimidad una declaración de repudio. El texto, presentado por el bloque del Partido Justicialista y acompañado por todas las bancadas, insta al Gobierno nacional a elevar una protesta formal ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y a reforzar la presencia naval argentina en la zona.

“Este tipo de acciones no son aisladas. Forman parte de una estrategia sistemática de intimidación y de consolidación de la ocupación británica en el Atlántico Sur”, señaló el presidente del Parlamento provincial, Carlos Basualdo, durante el debate.

Desde la perspectiva fueguina, el episodio adquiere especial gravedad porque el Canal Beagle constituye una vía natural de acceso a Ushuaia, la capital provincial y principal puerto de salida hacia la Antártida. Fuentes de la Gobernación indicaron que el buque fue detectado por el sistema de vigilancia del Comando de Operaciones Navales y que su paso se produjo a menos de 12 millas de la costa argentina.

El reclamo provincial se enmarca en la histórica posición argentina sobre la Cuestión Malvinas, reconocida por la Constitución Nacional y por la propia Constitución provincial reformada en 1991. Tierra del Fuego considera que cualquier actividad militar británica en el área sin consentimiento argentino viola la Resolución 2065 de la Asamblea General de la ONU, que insta a las partes a resolver la disputa por la vía pacífica y de negociación.

Desde el Ministerio de Defensa de la Nación se informó que se está analizando la posibilidad de reforzar los patrullajes en la zona económica exclusiva y que se cursó nota diplomática de protesta al gobierno del Reino Unido. Sin embargo, desde Río Grande y Ushuaia reclaman que la respuesta sea más enérgica y que incluya medidas concretas de control marítimo.

El episodio ocurre en un momento de fuerte debate nacional sobre la política exterior y la defensa de los intereses argentinos en el Atlántico Sur. Para los fueguinos, que conviven diariamente con la cercanía del enclave británico, el paso del HMS Forth no es un hecho protocolar: es una provocación que afecta directamente su identidad y su seguridad territorial.

La gobernación anticipó que enviará una nota formal al presidente Javier Milei solicitando que el tema sea elevado en la próxima reunión de la Comisión de Diálogo por la Cuestión Malvinas y que se reactive el reclamo ante foros multilaterales.

Qué cambia para el fueguino

Más allá de la tensión diplomática, el incidente reafirma la centralidad de la soberanía en la agenda provincial. Para las familias de veteranos de Malvinas, para los trabajadores portuarios de Ushuaia y para los científicos que operan desde la Antártida, cada provocación británica representa un recordatorio de que la disputa no está saldada. La provincia, que ejerce la primera línea de defensa simbólica y material de la soberanía, exige que los recursos presupuestarios y operativos para el control marítimo no sean recortados en el marco de las actuales restricciones fiscales.

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