Tierra del Fuego se sumó al reclamo contra el proyecto León Marino en Malvinas
El gobierno provincial adhirió a la posición nacional que exige frenar la exploración petrolera que llevan adelante empresas británicas en las Islas Malvinas. El proyecto León Marino genera preocupación por su impacto ambiental en el Atlántico Sur.
El gobierno de Tierra del Fuego adhirió formalmente al reclamo del Ejecutivo nacional para que no avance el proyecto León Marino, la iniciativa de exploración y eventual explotación petrolera que desarrollan empresas británicas en las Islas Malvinas.
La decisión se tomó tras una reunión en la que participaron autoridades provinciales y nacionales, donde se coincidió en que cualquier actividad hidrocarburífera unilateral en el Atlántico Sur viola los derechos argentinos de soberanía y pone en riesgo el ecosistema marino que rodea el archipiélago.
El proyecto León Marino, impulsado por Rockhopper Exploration y otras firmas con licencia británica, contempla la perforación de pozos exploratorios a unos 150 kilómetros al norte de Malvinas. Desde Ushuaia y Río Grande se viene siguiendo con atención este tema, ya que la provincia es la más cercana geográficamente y la que históricamente ha reclamado por la defensa de los recursos naturales de la zona.
Según trascendió, el gobernador Gustavo Melella expresó su respaldo al posicionamiento del presidente Javier Milei, quien días atrás había calificado de “ilegal” cualquier avance en materia petrolera sin la autorización argentina. “No podemos permitir que se exploten recursos que son argentinos sin nuestro consentimiento”, señaló el mandatario fueguino en un comunicado.
Desde el punto de vista ambiental, el temor es que una eventual explotación genere un derrame similar al ocurrido en otras latitudes, afectando la rica biodiversidad del Mar Argentino. Organizaciones como el Centro de Estudios del Mar y el Ambiente (CEMyA) de la UNTDF vienen advirtiendo sobre los riesgos para especies como el león marino, pingüinos, ballenas y aves migratorias que tienen sus colonias en la zona.
El reclamo conjunto entre Nación y provincia se enmarca en la doctrina de soberanía sobre Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, y busca enviar un mensaje claro a la comunidad internacional y a las empresas involucradas. Fuentes oficiales indicaron que se está trabajando en una presentación ante foros multilaterales para denunciar la actividad unilateral británica.
En Río Grande, donde se concentra gran parte de la actividad pesquera y turística vinculada al Atlántico Sur, el anuncio fue recibido con satisfacción por sectores que ven en la defensa de los recursos una garantía para el futuro laboral de la región. “Lo que se hace en Malvinas impacta directamente en nuestras costas”, resumió un dirigente gremial consultado.
El proyecto León Marino había generado expectativa en el Reino Unido por el hallazgo de reservas estimadas en más de 300 millones de barriles, pero el endurecimiento de la posición argentina frena cualquier posibilidad de avance sin diálogo bilateral. Desde la provincia se insiste en que cualquier exploración debe realizarse bajo bandera argentina y con beneficios compartidos para los fueguinos.
La adhesión de Tierra del Fuego refuerza el frente común que el país presenta en la cuestión Malvinas y evita que haya fisuras internas que puedan ser aprovechadas por el lado británico. El próximo paso será la coordinación entre la Cancillería, la Gobernación y los legisladores nacionales para mantener el tema en la agenda internacional durante los próximos meses.