Valentina Alesi: “Sentir que no sos suficiente en septiembre es el verdadero problema”
La psicóloga explicó por qué las listas interminables de propósitos de septiembre pueden estar motivadas por la insatisfacción personal y propuso un ejercicio alternativo para comenzar la nueva etapa con mayor amabilidad hacia uno mismo.
El regreso de las vacaciones de invierno y el comienzo de la primavera marcan para muchos fueguinos el verdadero inicio del año. Septiembre se convierte en un mes de reinicio: volver a los horarios, retomar rutinas y, en muchos casos, plantearse cambios profundos en la vida personal.
Sin embargo, según la psicóloga Valentina Alesi, este impulso puede esconder una trampa emocional. “Si cuando empieza septiembre ya estás pensando en todo lo que tenés que cambiar de tu vida y sentís que vas tarde con todo, justo ahí está el problema”, señaló la profesional en sus redes.
Alesi, especializada en ansiedad y autoestima, advirtió que muchas listas de propósitos —practicar deporte, aprender un idioma, bajar de peso o apuntarse a talleres— no nacen de la ilusión sino de la sensación de que la persona actual “no es suficiente”. Este enfoque, explicó, genera más presión que motivación y puede terminar en frustración.
Los datos respaldan el fenómeno: según cifras de la consultora Wardem recogidas por Europa Press, las inscripciones en gimnasios durante septiembre de 2025 superaron en un 19% a las de enero, consolidando al noveno mes como el verdadero mes de los propósitos.
Un ejercicio de tres columnas en lugar de una lista interminable
En vez de confeccionar una larga lista de cambios, Alesi propone un ejercicio más equilibrado y compasivo. Recomienda dividir una hoja en tres partes:
- En la primera, anotar algo que querés empezar, pero solo un hábito, no cinco ni diez.
- En la segunda, escribir algo que querés mantener, recordando que no todo en la vida necesita ser mejorado.
- En la tercera y más importante, consignar algo que querés dejar de exigirte.
Una vez completado el ejercicio, la psicóloga invita a hacerse una pregunta clave: “¿Estoy construyendo la vida que quiero o solo estoy intentando demostrarme que por fin soy suficiente?”.
Según Alesi, el verdadero objetivo de septiembre podría ser mucho más sencillo: aprender a estar bien mientras se avanza hacia las metas, sin esperar a “llegar” para permitirse sentir satisfacción.
Otras voces que coinciden
La psicóloga Dori Sánchez coincidió en que septiembre no debe convertirse en una carrera contrarreloj. “No necesitás empezar con todo de golpe. Escuchá tus tiempos. Respetar tu ritmo es autocuidado”, expresó en sus redes. Cambiar de idea o modificar metas, agregó, no es fracasar.
Por su parte, Marta Segrelles recordó que tener objetivos es positivo, pero su búsqueda no debe transformarse en una exigencia silenciosa. “Septiembre puede ser un buen comienzo para ensayar ese trato más humano y más amable con vos misma”, señaló.
En Tierra del Fuego, donde el ritmo de vida combina el exigente invierno austral con la efervescencia del verano turístico, este mensaje resuena especialmente. Volver a la rutina después de julio y agosto implica para muchos trabajadores de la industria, el turismo, la pesca o el Estado provincial readaptar horarios, energías y expectativas.
Los especialistas coinciden en que la amabilidad hacia uno mismo no es sinónimo de conformismo, sino una base más sólida para cualquier cambio genuino. En lugar de una lista que juzga lo que falta, el ejercicio de Alesi invita a reconocer lo que ya funciona y a soltar exigencias innecesarias.