Volcán Hudson dispersa cenizas sobre la Patagonia y alerta a Tierra del Fuego
La erupción del volcán Hudson en la Región de Aysén, Chile, generó una nube de cenizas que se desplaza hacia el este y ya afecta a varias localidades patagónicas. En Tierra del Fuego se monitorea el fenómeno por posibles impactos en el turismo, la aviación y la salud respiratoria.
La intensa actividad del volcán Hudson, ubicado en la Región de Aysén en Chile, volvió a generar preocupación en la Patagonia argentina. Durante las últimas horas, una significativa columna de cenizas se elevó desde el cráter y, arrastrada por los vientos del oeste, comenzó a dispersarse hacia el este, afectando ya a varias localidades de Santa Cruz y con pronósticos que indican posible llegada a Tierra del Fuego en las próximas jornadas.
Según el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (Sernageomin), el Hudson registró un pulso eruptivo con emisión continua de material volcánico. La columna alcanzó varios kilómetros de altura y se dirige predominantemente hacia la provincia de Santa Cruz, donde ya se reportan caídas de ceniza en zonas como El Calafate, Río Gallegos y áreas rurales cercanas.
En Tierra del Fuego, el Observatorio Volcanológico local y la Dirección Provincial de Protección Civil activaron protocolos de monitoreo. Aunque la isla se encuentra más al sur, los modelos meteorológicos indican que, dependiendo de la intensidad de la erupción y la dirección exacta de los vientos, partículas finas podrían alcanzar Ushuaia y Río Grande durante el fin de semana.
"Estamos en alerta amarilla y seguimos la evolución hora a hora", explicó el director de Protección Civil fueguina, quien recomendó a la población mantenerse informada a través de canales oficiales. Las cenizas volcánicas, especialmente las más finas, pueden generar problemas respiratorios, irritación en ojos y garganta, y afectar a personas con patologías previas.
El fenómeno también tiene impacto directo en el sector turístico, clave para la economía local. En Ushuaia, donde se registran altas tasas de ocupación hotelera por la temporada de cruceros y la proximidad del invierno, las aerolíneas ya comenzaron a evaluar posibles cancelaciones o desvíos de vuelos. El aeropuerto internacional Malvinas Argentinas implementó un protocolo especial de limpieza de pistas y revisión de aeronaves.
En Río Grande y Tolhuin, donde la actividad industrial y la ganadería ovina son pilares, se alertó sobre los efectos en el pastoreo: la ceniza puede contaminar el forraje y afectar la salud de los animales. Las autoridades recomendaron resguardar el ganado y cubrir reservorios de agua.
Este no es un episodio aislado. El volcán Hudson tiene un historial de actividad relevante; su última gran erupción en 1991 fue una de las más importantes del siglo XX en el hemisferio sur y dejó secuelas visibles en la Patagonia por varios meses. Expertos recuerdan que la ceniza puede permanecer suspendida en la atmósfera durante días o semanas, dependiendo de las condiciones climáticas.
Desde el Parque Nacional Tierra del Fuego y el área del Cerro Castor también se emitió un comunicado preventivo para visitantes y prestadores de servicios. Se aconseja evitar actividades al aire libre prolongadas y utilizar mascarillas N95 en caso de detectar olor sulfúrico o polvo en suspensión.
Las intendencias de las tres ciudades fueguinas coordinan con el gobierno provincial la distribución de elementos de protección y la difusión de recomendaciones sanitarias. Mientras tanto, el Servicio Meteorológico Nacional actualiza permanentemente los pronósticos de dispersión de la nube.
Aunque aún no se reportan suspensiones masivas de actividades en Tierra del Fuego, las autoridades piden a la población evitar traslados innecesarios y consultar el estado de rutas y vuelos antes de salir. El fenómeno, si bien natural, vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de la Patagonia ante la actividad volcánica andina.