Vuoto ausente en el Día de la Lealtad: crecen las versiones sobre el caso Matías Rodríguez
El intendente de Ushuaia no participó de ningún acto peronista y suspendió actividades previstas en Río Grande. En paralelo, trascendieron indicaciones internas para evitar referencias al exsenador Matías Rodríguez, en medio de un peronismo que muestra fisuras.
El intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, volvió a estar ausente durante la conmemoración del Día de la Lealtad Peronista. En una fecha simbólica para el justicialismo, no encabezó actividades ni en la capital fueguina ni en Río Grande, donde incluso se suspendieron eventos que habían sido anunciados.
Mientras otros sectores del peronismo provincial buscaron mostrar organización y presencia territorial, el jefe comunal permaneció fuera de escena. Esa ausencia contrasta con la participación de dirigentes de su propio espacio, que sí estuvieron presentes en representación del sector.
En paralelo, trascendieron versiones sobre supuestas directivas internas para evitar cualquier referencia al caso Matías Rodríguez. Según esas indicaciones, cuya veracidad se busca confirmar de manera independiente, el entorno de Vuoto habría buscado silenciar menciones al exsenador en los actos y comunicados. El dato reaviva interrogantes sobre cómo se gestiona políticamente un episodio que sigue pesando en la discusión interna del peronismo fueguino.
La relación entre Vuoto y Rodríguez quedó marcada por las circunstancias de la muerte del exlegislador y por una carta que se le atribuyó y que volvió a circular en las últimas horas. Un video que se viralizó durante el fin de semana repasa esos acontecimientos y contiene una frase atribuida al padre de Rodríguez: “Si la traición tuviera perdón, el diablo estaría al lado de dios. La lealtad no se negocia”. La expresión fue leída en clave política en medio de las tensiones que atraviesa el espacio.
Desde la redacción se aclara que las circunstancias de aquella muerte y las responsabilidades que pudieran corresponder no deben confundirse con interpretaciones políticas ni presentarse como hechos probados sin respaldo documental.
La ausencia pública de Vuoto alimenta las críticas sobre un liderazgo cada vez más cuestionado. Mientras otros referentes peronistas amplían su presencia en Ushuaia y Río Grande, el intendente aparece cada vez más apoyado en la estructura municipal como principal herramienta de poder. Esa estrategia genera dudas sobre su capacidad para sostener la conducción en un peronismo que muestra señales de reconfiguración.
En Ushuaia, la discusión ya no se limita a la falta de exposición en un acto puntual. Pone en juego la relación entre liderazgo, lealtad y conducción política. Funcionarios y referentes cercanos acompañan un declive de imagen que, según voces del propio espacio, empieza a notarse en la calle y en las encuestas informales.
La ciudad, sostienen diversos actores, necesita definiciones que mejoren la calidad de vida de los vecinos más allá de las disputas internas. La pregunta que queda abierta es cuánto tiempo puede sostenerse una conducción que basa su poder principalmente en herramientas institucionales mientras las señales políticas de sus principales referentes dejan de acompañarla.