18 años sin Sofía: nueve minutos que cambiaron todo en un camping de Río Grande
Se cumplen 18 años de la desaparición de Sofía Yasmín Herrera en el camping John Goodall. Su madre, María Elena Delgado, mantiene la esperanza de hallarla con vida y reclama respuestas a una Justicia que aún no resolvió el caso.
Este lunes se cumplen 18 años de la desaparición de Sofía Yasmín Herrera. La niña, que tenía 3 años y 8 meses, se esfumó en apenas nueve minutos en el camping John Goodall, ubicado a unos 60 kilómetros de Río Grande, en el corazón de la provincia.
Hoy Sofía tendría 21 años. Su caso se convirtió en uno de los más dolorosos y emblemáticos de Tierra del Fuego. Generó cientos de testimonios, rastrillajes exhaustivos, pericias, allanamientos y pistas que llevaron a investigadores tanto dentro como fuera del país. Incluso dio nombre al sistema nacional de alerta para niños desaparecidos: Alerta Sofía.
Sin embargo, la pregunta central sigue sin respuesta: ¿dónde está Sofía? La Justicia fueguina, después de casi dos décadas de investigación, no ha logrado explicar qué ocurrió aquella tarde de primavera de 2008.
María Elena Delgado, la mamá de la niña, mantiene intacta su esperanza de encontrarla con vida. En cada aniversario vuelve a alzar la voz para reclamar respuestas concretas y que se reactive la búsqueda con todos los recursos disponibles. “Sofía puede estar en cualquier parte, pero está viva”, repite con una convicción que no se ha debilitado con el paso del tiempo.
El caso comenzó como una salida familiar típica en la zona. El camping John Goodall, junto al río, era un lugar concurrido por familias riograndenses los fines de semana. En cuestión de minutos, mientras los adultos conversaban y preparaban el asado, la pequeña se alejó. Lo que siguió fue un operativo de rastrillaje que involucró a bomberos, policía, vecinos y perros especializados, sin resultados.
Con el correr de los años, la investigación se amplió. Se analizaron hipótesis de todo tipo: desde un accidente en el río hasta la posibilidad de un secuestro. Se realizaron allanamientos en distintos puntos de la provincia y se siguieron pistas que llegaron hasta otras provincias e incluso al extranjero. Ninguna de ellas aportó la claridad que la familia y la sociedad fueguina esperan.
La creación del sistema Alerta Sofía representó un avance importante a nivel nacional. Inspirado en casos como el de Sofía, permite una difusión inmediata de datos de niños desaparecidos en todo el territorio argentino. Sin embargo, para la madre y los familiares, eso no alcanza si no se resuelve el caso concreto que le dio origen.
En Río Grande y en el resto de la provincia, el nombre de Sofía Herrera sigue presente. Organizaciones de derechos humanos, vecinos y familiares organizan cada año actividades para mantener viva la memoria y exigir que la causa no quede archivada en el olvido judicial.
María Elena Delgado, en diálogo con este medio en aniversarios anteriores, ha expresado su frustración con los tiempos de la Justicia. “Cada año que pasa es un año más sin mi hija. No puedo descansar hasta saber qué pasó”, ha dicho. Su lucha se ha transformado en un símbolo de resistencia para muchas familias fueguinas que enfrentan situaciones de violencia o desapariciones.
Desde la Fiscalía que investiga el caso se han prometido en distintas oportunidades nuevas líneas de trabajo, revisión de pruebas con tecnología actual y cooperación con fuerzas federales. Pero los resultados concretos siguen sin llegar.
Mientras tanto, la familia Herrera Delgado continúa con su propia búsqueda. Reparten folletos, actualizan perfiles en redes sociales y se comunican con personas que creen haber visto a una joven que podría ser Sofía. La esperanza, aunque golpeada por el tiempo, sigue siendo el motor que los mantiene en pie.
Este 28 de septiembre, como en cada aniversario, la pregunta sigue resonando en Tierra del Fuego: ¿dónde está Sofía? La respuesta, después de 18 años, continúa siendo un vacío que duele en toda la provincia.