Alerta en Río Grande: Electrofueguina evalúa recortes y se agrava la crisis industrial
La empresa de electrónica con fuerte presencia en el parque industrial fueguino analiza suspensiones y ajustes de personal ante la caída de la demanda. El panorama se complica para cientos de familias en la ciudad más industrial de Tierra del Fuego.
La situación en el sector electrónico de Tierra del Fuego vuelve a encender las alarmas. Electrofueguina, una de las plantas con mayor trayectoria en el parque industrial de Río Grande, se encuentra evaluando recortes de personal y posibles suspensiones ante la sostenida caída de ventas y la acumulación de stock.
Según datos que circulan en el sector, la empresa ya habría iniciado conversaciones internas con representantes sindicales para definir el alcance de las medidas. Aunque todavía no hay anuncios oficiales, fuentes cercanas a la compañía indican que los ajustes podrían afectar a decenas de operarios en los próximos días.
Este escenario se suma a la complicada coyuntura que atraviesa la industria electrónica fueguina, fuertemente atada al subrégimen de la Ley 19.640. La baja en el consumo interno, la competencia de productos importados y la incertidumbre por posibles cambios en el esquema de incentivos provinciales generan un clima de profunda preocupación tanto en las terminales como en las autopartistas.
Río Grande es la ciudad que más siente estos vaivenes. Con un parque industrial que emplea a miles de fueguinos de manera directa e indirecta, cada anuncio de ajuste impacta de lleno en el bolsillo de las familias y en la actividad comercial local. En los últimos meses, varios proveedores ya redujeron turnos y postergaron inversiones.
Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) se espera que en las próximas horas se concrete una reunión paritaria de urgencia con la empresa. Los trabajadores reclaman garantías de continuidad laboral y exigen que cualquier medida se tome con la menor afectación posible sobre los ingresos familiares.
La crisis no es aislada. Otras terminales del sector vienen reportando caídas de entre el 25 y el 35 por ciento en la facturación de los últimos trimestres. El invierno fueguino, con su pico de consumo de electrodomésticos, no logró revertir la tendencia negativa que arrastra el rubro desde principios de año.
En el ámbito provincial, desde el Ministerio de Producción se sigue con atención el caso de Electrofueguina. Funcionarios reconocen que el mantenimiento de los puestos de trabajo en la electrónica es una prioridad de Estado, pero admiten que las herramientas de acompañamiento son limitadas en el actual contexto de ajuste fiscal.
Los vecinos de Río Grande ya conocen este guion: cada vez que el consumo nacional se frena, la isla lo paga caro. La dependencia de un solo modelo productivo —el electrónico— vuelve especialmente vulnerable a la economía local. Por eso, desde distintos sectores se insiste en la necesidad de diversificar la matriz productiva fueguina, aunque las soluciones concretas siguen siendo esquivas.
Mientras tanto, en las barriadas cercanas al parque industrial crece la incertidumbre. Familias que dependen del sueldo de la fábrica ya empiezan a postergar compras y a ajustar el presupuesto mensual. El comercio minorista de la ciudad, que vive en gran medida del poder adquisitivo de los operarios, también siente el coletazo.
Electrofueguina fue en su momento uno de los ejemplos más exitosos del modelo fueguino. Fundada hace más de tres décadas, llegó a emplear a cientos de personas y a fabricar líneas completas de heladeras, lavarropas y cocinas que se vendían en todo el país. Hoy, esa misma planta enfrenta la posibilidad de achicarse aún más.
Desde la redacción seguimos de cerca las negociaciones. Cualquier definición que se tome en las próximas horas será clave para entender hacia dónde se encamina el empleo industrial en la provincia durante lo que resta de 2026 y 2027.