América Latina, entre las regiones más vulnerables en ciberseguridad
Solo el 40% de los países de la región cuenta con una estrategia nacional consolidada y apenas el 35% tiene equipos CERT operativos, según un informe que alerta sobre la exposición de economías como la argentina.
Un nuevo informe regional advierte que América Latina sigue siendo una de las zonas más expuestas del mundo en materia de ciberseguridad. Apenas el 40% de los países dispone de una estrategia nacional consolidada y solo el 35% cuenta con equipos CERT (Computer Emergency Response Team) plenamente operativos para responder a incidentes, según datos presentados por organismos especializados.
El diagnóstico, que fue difundido en las últimas horas, pone en evidencia las brechas que afectan tanto a gobiernos como a empresas y usuarios finales. En un contexto donde los ciberataques a infraestructuras críticas y a sistemas financieros se multiplican, la falta de políticas integrales deja a la región en una posición de alta vulnerabilidad.
Desde Tierra del Fuego, donde el sector industrial electrónico representa uno de los principales motores de empleo, el tema adquiere relevancia concreta. Terminales como las de Mirgor, Newsan y BGH, que operan bajo el subrégimen de la Ley 19.640, manejan volúmenes crecientes de datos, cadenas de suministro internacionales y sistemas conectados que podrían convertirse en blanco de ciberincidentes. Una interrupción por ransomware o un robo de información sensible impactaría directamente en la producción y en los miles de puestos de trabajo que dependen de estas fábricas en Río Grande.
El informe también señala que solo un tercio de las naciones latinoamericanas ha implementado marcos regulatorios actualizados para la protección de datos personales y la respuesta a incidentes. Esto contrasta con regiones como Europa, donde más del 80% de los países cuentan con estrategias maduras y equipos de respuesta coordinados a nivel continental.
En Argentina, si bien se han dado pasos como la creación de un CERT nacional y la sanción de normas de ciberseguridad, los especialistas consultados coinciden en que la implementación sigue siendo fragmentada. “Falta coordinación entre Nación, provincias y el sector privado. En Tierra del Fuego, por ejemplo, las industrias electrónicas necesitan protocolos claros y capacitación constante para sus equipos”, explicó un analista que pidió reserva de su nombre.
El contexto global no ayuda: el aumento de ataques de phishing, malware y ransomware dirigido a cadenas de suministro ha crecido un 45% en los últimos dos años en la región, según estimaciones de AFARTE y cámaras sectoriales. Para las empresas fueguinas que exportan componentes y ensamblan productos para el mercado interno, un incidente de este tipo podría generar suspensiones, pérdida de confianza de los clientes y costos millonarios de recuperación.
Los especialistas recomiendan avanzar en tres ejes concretos: la elaboración de estrategias nacionales actualizadas con metas medibles, la consolidación de CERTs con financiamiento estable y la obligatoriedad de auditorías de seguridad en las industrias críticas. También se insiste en la necesidad de mayor inversión en formación de recursos humanos, un punto clave en una provincia donde el empleo industrial es central.
Desde AFARTE ya se viene trabajando en mesas técnicas con la UOM y autoridades provinciales para incorporar estándares de ciberseguridad en las terminales electrónicas. Sin embargo, los referentes del sector sostienen que sin un marco nacional más robusto y recursos específicos, los esfuerzos locales corren el riesgo de quedar aislados.
El informe concluye que, sin acciones urgentes, América Latina no solo seguirá siendo “falible” ante los ciberataques, sino que su brecha tecnológica con otras regiones se profundizará, afectando la competitividad de economías como la fueguina que dependen de la integración con mercados globales.