Andorra vuelve a quedar intransitable con cada lluvia y vecinos exigen obras en el Presupuesto 2027
Barrio Andorra de Ushuaia sufre anegamientos y calles de barro cada vez que llueve. Los vecinos reclaman al intendente Walter Vuoto una solución definitiva con desagües y mejoramiento vial que sea incluida en el presupuesto municipal del próximo año.
Cada vez que las lluvias se intensifican en Ushuaia, un sector del barrio Andorra queda prácticamente intransitable. Calles convertidas en ríos de barro, acumulación de agua frente a las viviendas y dificultades para entrar o salir de los domicilios se repiten como un problema crónico que los vecinos ya no toleran.
El reclamo se dirige directamente a la Municipalidad y, en particular, al intendente Walter Vuoto. Los vecinos sostienen que no se trata de un episodio aislado sino de una situación que se repite desde hace años por la falta de infraestructura de desagües pluviales y el deficiente estado de las calles.
“Con cada lluvia volvemos a lo mismo”, coinciden los afectados. El agua no tiene por dónde evacuar, se estanca en los mismos puntos y deja las arterias principales y secundarias del barrio convertidas en un lodazal. Tanto peatones como vehículos sufren las consecuencias, con riesgos de accidentes, daños en los autos y complicaciones para acceder a las casas.
Desde el sector plantean que la solución no puede limitarse a enviar maquinaria para “limpiar” después de cada temporal. Exigen una intervención integral: obras de mejoramiento de calles y, fundamentalmente, la construcción de un sistema de desagües que resuelva el problema de raíz.
El pedido ya tiene un destino concreto. Los vecinos anticiparon que elevarán formalmente el reclamo para que las obras necesarias sean incorporadas en el Presupuesto Municipal 2027. De esa manera, sostienen, dejarían de ser una promesa postergada y pasarían a formar parte de una planificación con recursos asignados.
Según indicaron, en oportunidades anteriores ya se había propuesto incluir la pavimentación y obras hídricas en Andorra dentro del plan de obras municipales, pero esa iniciativa no habría prosperado. Atribuyen esa falta de avance a la posición de los bloques PJ-FORJA en el Concejo Deliberante.
La discusión que se abre ahora trasciende el barrio. Vuelve a poner sobre la mesa cómo se priorizan las obras de infraestructura en Ushuaia y cuánto se destina efectivamente a resolver problemas que afectan la vida cotidiana de los vecinos en lugar de quedar como soluciones temporales.
En Andorra, la queja es clara: el deterioro de las calles y los anegamientos no son un hecho excepcional vinculado al clima extremo del fin del mundo, sino el resultado de años sin planificación ni inversión en una solución definitiva.
El reclamo al intendente Vuoto llega en un momento en el que el Municipio debe definir las prioridades para el ejercicio 2027. Los vecinos de Andorra esperan que esta vez el problema no quede nuevamente postergado y que las obras de desagües y mejoramiento vial sean contempladas con montos y plazos concretos.
Mientras tanto, cada pronóstico de lluvia genera preocupación en el barrio. Porque, tal como vienen advirtiendo, una nueva precipitación volverá a dejar en evidencia lo que ya es una deuda pendiente: que Andorra deje de ser intransitable cada vez que llueve.