“Así como está, no sirve”: Rivarola destrozó a la CGT de Tierra del Fuego
El secretario general del Centro de Empleados de Comercio de Río Grande cuestionó duramente el estado actual de la CGT provincial y exigió una reorganización inmediata para que la central pueda defender a los trabajadores ante la delicada situación laboral que atraviesa la provincia.
El secretario general del Centro de Empleados de Comercio (CEC) de Río Grande, Daniel Rivarola, lanzó duras críticas contra la CGT de Tierra del Fuego y afirmó que la central obrera “así como está, no sirve”.
En declaraciones recogidas por medios locales, Rivarola aseguró que la organización necesita una “reorganización urgente” para recuperar su rol representativo frente a la crisis laboral que afecta a la provincia, especialmente en el sector industrial y comercial.
“La CGT de Tierra del Fuego no está cumpliendo el rol que le corresponde. No hay debates internos, no hay planificación y, lo más grave, no hay una estrategia clara para defender a los trabajadores ante los despidos y suspensiones que se vienen repitiendo”, sostuvo el dirigente.
Rivarola, que también integra la conducción de la CGT a nivel local, señaló que la falta de cohesión entre los gremios más representativos de las tres ciudades impide generar una respuesta unificada ante los problemas que golpean el bolsillo de los fueguinos.
“En Río Grande vemos suspensiones en el sector electrónico, en Ushuaia el turismo no termina de despegar como se esperaba y en Tolhuin la forestal sigue complicada. ¿Dónde está la CGT provincial articulando una respuesta? No la vemos”, cuestionó.
El referente del comercio riograndense recordó que la central obrera fue creada para ser la voz de los trabajadores ante los poderes políticos y empresarios, pero actualmente “parece más una mesa de discusión de internas que un instrumento de lucha”.
Desde la conducción provincial de la CGT aún no hubo respuesta formal a las declaraciones de Rivarola, aunque fuentes sindicales consultadas por este medio admitieron que existe malestar interno por la falta de acción concreta en temas como el gas invernal, el costo de vida y la defensa del subrégimen industrial.
Rivarola propuso abiertamente “reconstruir la CGT desde abajo”, con mayor participación de los sindicatos de base y una agenda que responda directamente a las demandas de los trabajadores fueguinos. “Si no cambiamos esto, los compañeros van a seguir perdiendo derechos y nosotros vamos a seguir mirando para otro lado”, advirtió.
El CEC de Río Grande es uno de los gremios con mayor peso en la zona norte de la provincia, con miles de afiliados en el sector comercial y de servicios. Sus opiniones suelen tener eco dentro del movimiento obrero local, especialmente en momentos en que la industria electrónica enfrenta desafíos por la renegociación del Régimen de Promoción Industrial.
La crisis laboral en Tierra del Fuego se agravó en los últimos meses con anuncios de suspensiones en empresas del parque industrial de Río Grande y una temporada turística que, aunque mejoró levemente en Ushuaia, no compensa la caída del poder adquisitivo de los trabajadores.
La intervención de Rivarola abre un debate que varios dirigentes venían planteando en privado: la necesidad de renovar las autoridades y los métodos de la CGT provincial para que vuelva a ser un actor relevante en la defensa de los intereses de los fueguinos.