Política

Buque inglés atracó en puerto intervenido de Ushuaia y reavivó disputa provincial con Nación

El arribo de un buque de bandera británica al puerto de Ushuaia, intervenido por el Gobierno nacional, generó nuevas tensiones entre la provincia y la Casa Rosada. Desde la gobernación fueguina cuestionan la falta de coordinación y advierten sobre el impacto en la soberanía y la actividad portuaria local.

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Tierra del Fuego repudió operación de buque petrolero británico en Puerto de Ushuaia
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El pasado 25 de agosto, un buque con bandera del Reino Unido atracó en el puerto de Ushuaia, que se encuentra bajo intervención del Gobierno nacional desde hace varios meses. El hecho reavivó de inmediato la disputa entre la provincia de Tierra del Fuego y la administración central por el control de los recursos portuarios y la aplicación efectiva de la política de soberanía en el extremo sur del país.

Según s de la Casa de Gobierno fueguina, el buque inglés completó operaciones de aprovisionamiento sin que las autoridades provinciales hubieran sido informadas con antelación. La intervención del puerto, dispuesta por decreto nacional en abril de 2026, transfirió temporalmente la administración a la Nación, desplazando al Consorcio de Gestión Portuaria local que había sido creado por ley provincial en 2019.

Lucrecia Saldivia, vocera de la gobernación, señaló que “este tipo de eventos demuestran la desconexión entre la intervención y las necesidades reales de la provincia. No se trata solo de un buque: es la falta de un mecanismo claro de coordinación que respete las competencias provinciales sobre el territorio y sus recursos”.

La relación entre Gobernación y Nación viene marcada por el conflicto por la coparticipación federal y el control de áreas estratégicas. En el caso del puerto de Ushuaia, la provincia sostiene que la intervención viola el espíritu de la Ley 26.160 de federalismo portuario y afecta directamente la recaudación local, ya que el 70 % de los ingresos del puerto se destinan al presupuesto provincial según la normativa vigente.

Desde AREF (Administración Federal de Ingresos Públicos de Tierra del Fuego) se informó que el movimiento del buque británico generó un ingreso aproximado de 180 mil dólares en concepto de tasas portuarias, monto que, bajo la intervención, no ingresó directamente a las arcas fueguinas. Legisladores de los bloques oficialista y opositor en la Legislatura provincial coincidieron en solicitar un informe detallado al Ministerio de Infraestructura de la Nación.

El diputado provincial Jorge Hachén (Partido Verde) presentó un proyecto de resolución para que el gobernador solicite la inmediata restitución del control portuario a la provincia. “Ushuaia es gateway antártico y puerta de entrada a Malvinas y al Atlántico Sur. No podemos permitir que decisiones unilaterales desde Buenos Aires condicionen nuestra política exterior y económica”, argumentó.

El conflicto se enmarca en una serie de tensiones que incluyen la aplicación del RIGI en la Cuenca Austral y la distribución de fondos de coparticipación. s legislativas indicaron que, de no mediar un acuerdo, el tema podría escalar a la Corte Suprema de Justicia, tal como ocurrió con la disputa por el gas invernal en 2024.

Desde la intervención nacional, se argumenta que la medida busca “garantizar la transparencia y el cumplimiento de estándares internacionales” en un puerto clave para la logística antártica y el turismo de cruceros. Sin embargo, en Río Grande y Tolhuin la percepción es distinta: empresarios del sector turístico y pesquero temen que la falta de control provincial desincentive la inversión local.

El arribo del buque inglés ocurre en un contexto de creciente actividad en el Canal Beagle, con un aumento del 18 % en el tráfico marítimo durante el primer semestre de 2026 según datos de Prefectura Naval. Para el fueguino común, el tema trasciende la rosca política: afecta empleo en servicios portuarios, ingresos municipales y la percepción de soberanía en una provincia que tiene a Malvinas, Antártida e Islas del Atlántico Sur como parte central de su identidad.

La gobernación anticipó que elevará un reclamo formal ante la Jefatura de Gabinete de la Nación y convocará a una sesión especial de la Legislatura para tratar el asunto antes de fin de mes. Mientras tanto, el puerto de Ushuaia sigue operando bajo intervención, con las consiguientes demoras en la ejecución de obras de dragado y modernización que la provincia había proyectado para 2026-2027.

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