Chile conmemora el 53° aniversario del golpe que derrocó a Salvador Allende
El país vecino recordó ayer el 11 de septiembre de 1973 con actos, marchas y homenajes a las víctimas de la dictadura. En Tierra del Fuego, organizaciones de derechos humanos y exiliados chilenos se sumaron a las reflexiones sobre los impactos regionales.
A 53 años del golpe de Estado que derrocó al presidente socialista Salvador Allende, Chile vivió una jornada de memoria y reclamos de justicia. El viernes 11 de septiembre de 2026 se realizaron múltiples actos oficiales, marchas y homenajes en distintas ciudades del país vecino, especialmente en Santiago, donde se concentraron las principales ceremonias.
El golpe militar de 1973 marcó el inicio de una dictadura de 17 años liderada por Augusto Pinochet, que dejó miles de detenidos desaparecidos, torturados y exiliados. En Tierra del Fuego, la fecha tiene una resonancia particular: cientos de fueguinos tienen lazos familiares con exiliados chilenos que llegaron a Ushuaia y Río Grande durante aquellos años oscuros.
Desde la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y organismos de derechos humanos locales se organizaron actividades de recuerdo. En Río Grande, un acto en la Plaza Almirante Brown recordó a las víctimas y exigió el avance de las causas judiciales que aún siguen abiertas en ambos países.
En Chile, el gobierno encabezado por el presidente Gabriel Boric participó de un acto central en el Palacio de La Moneda, lugar donde Allende resistió hasta el final. Allí se rindió homenaje al expresidente y se reafirmó el compromiso con la democracia y los derechos humanos. Paralelamente, organizaciones de víctimas y agrupaciones de izquierda convocaron a marchas que terminaron con incidentes aislados en algunas zonas de la capital.
El aniversario también reactivó el debate sobre los avances en materia de justicia. Organismos internacionales y locales critican la lentitud de los procesos por violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la dictadura. En ese marco, se recordó que aún hay decenas de desaparecidos cuyos restos no han sido hallados.
Desde Ushuaia, la UNTDF y centros de estudiantes realizaron charlas virtuales y presenciales para analizar el impacto del golpe en la región patagónica. “El exilio chileno fortaleció lazos culturales y políticos en nuestra provincia”, señaló una docente de historia de la casa de altos estudios.
En Tolhuin, el Centro de Jubilados y Pensionados albergó una muestra fotográfica con imágenes de la época, muchas de ellas aportadas por familias que recibieron a exiliados en los años setenta. La actividad buscó transmitir a las nuevas generaciones la importancia de defender las instituciones democráticas.
El golpe del 11 de septiembre de 1973 no solo cambió la historia de Chile: tuvo consecuencias directas en la frontera austral. El flujo migratorio de chilenos hacia Tierra del Fuego modificó la composición social de las tres ciudades fueguinas y dejó un legado de solidaridad que se mantiene hasta hoy en organizaciones barriales y sindicales.
Mientras en Chile se debaten leyes de reparación y la búsqueda de verdad, en nuestro territorio la conmemoración sirvió también para recordar que la defensa de la democracia y los derechos humanos no tiene fronteras. Familiares de víctimas y sobrevivientes locales participaron activamente de las actividades y llamaron a no olvidar para que hechos como estos no se repitan.