Cómo construir un corazón sano: hábitos simples que recomienda el cardiólogo César Berenstein en Ushuaia
El especialista, con trayectoria en el Hospital Regional y la Clínica San Jorge, compartió recomendaciones accesibles para prevenir enfermedades cardiovasculares: caminar, mejorar la alimentación, fortalecer músculos y cuidar el bienestar emocional.
El cardiólogo César Berenstein, quien trabajó más de una década en el Hospital Regional Ushuaia y en la Clínica San Jorge antes de radicarse en El Bolsón, visitó recientemente la capital fueguina y brindó recomendaciones sencillas para cuidar la salud del corazón.
Durante el diálogo con Prensa Libre, el profesional insistió en que la prevención cardiovascular no se limita a controlar la presión arterial o realizar estudios cuando aparecen molestias. Se trata de prestar atención diaria a la actividad física, la alimentación, el peso corporal, el descanso y el bienestar emocional.
Berenstein fue claro: no es necesario correr maratones, pagar un gimnasio ni seguir dietas extremas. “Esta es una meta que puede alcanzarse sin mayores dificultades, proponiéndose caminar media hora durante cinco días. No es indispensable en absoluto practicar deportes o pagar un gimnasio”, explicó.
La recomendación principal es acumular al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada. Una caminata de 30 minutos, cinco días a la semana, ya cumple con ese objetivo. Además, sugirió incorporar ejercicios de fuerza muscular al menos dos veces por semana para contrarrestar la pérdida de masa muscular que ocurre con el paso de los años.
“De eso dependerá nuestra independencia en el futuro, ya que la pérdida se refleja en la posibilidad de levantarnos de una silla o de caminar, entre otras actividades”, advirtió. Para quienes tienen poco tiempo o recursos limitados, propuso alternativas que se pueden hacer en casa con el propio peso corporal, una silla o pequeñas pesas.
Las personas sedentarias con factores de riesgo deben consultar a un médico antes de iniciar actividades físicas intensas.
En materia de alimentación, Berenstein recomendó consumir al menos cinco porciones diarias de frutas y verduras, reducir azúcares refinados y limitar los productos ultraprocesados. Destacó el valor de las legumbres como porotos y lentejas, por su bajo costo y alto beneficio nutricional, y compartió un hábito personal: cocinarlas en cantidad, conservarlas congeladas en porciones y usarlas durante la semana.
También pidió prestar atención a las porciones y evitar comer distraídamente frente al televisor. Respecto al sobrepeso, subrayó que no hay soluciones mágicas y que los cambios deben ser sostenidos en el tiempo, con acompañamiento profesional cuando sea necesario. Recomendó además mantener una buena hidratación.
Sobre el consumo de alcohol, desmintió la idea de que “una copita de vino al día aleja al doctor”. “Nunca hubo investigaciones científicas que avalaran esa teoría. Por el contrario, actualmente no se recomienda comenzar a consumir alcohol por supuestos beneficios cardiovasculares”, señaló. Quienes beben, deben reducir la cantidad y la frecuencia.
El especialista también puso énfasis en el bienestar emocional. Recordó que un colega le había dicho que la primera recomendación para cuidar el corazón era “buscar la tranquilidad de espíritu”. Por eso, valoró compartir tiempo con familiares y amigos, realizar actividades placenteras y, si es posible, practicar yoga o mindfulness.
Entre 2007 y 2012, Berenstein impulsó en Ushuaia la campaña “Conozca sus números”, que permitió evaluar a unas 1.600 personas en la Clínica San Jorge con el apoyo de la Fundación Cardiológica Argentina y la Fundación Favaloro. Se midieron presión arterial, colesterol, glucosa, peso, tabaquismo y sedentarismo. El exceso de peso y la falta de actividad física fueron los factores de riesgo más frecuentes en una población con edad promedio superior a los 40 años.
Aunque no cuenta con datos actualizados, el cardiólogo considera que el sedentarismo y la obesidad siguen siendo problemas frecuentes en la ciudad. Durante su reciente visita a Ushuaia y Puerto Almanza, brindó charlas preventivas y dejó un mensaje central: no hay que esperar síntomas, sino anticiparse cambiando hábitos simples y sostenibles.
Estas recomendaciones adquieren particular relevancia en Tierra del Fuego, donde el estilo de vida, el clima y el costo de vida impactan directamente en la posibilidad de mantener rutinas saludables.