Deuda de EE.UU. supera los 40 billones: impacto en la economía fueguina
El endeudamiento federal estadounidense alcanzó los 40,47 billones de dólares, según el Departamento del Tesoro. El dato preocupa por su efecto en tasas de interés globales y posibles repercusiones en el subrégimen industrial de Tierra del Fuego.
La deuda nacional de Estados Unidos superó los 40 billones de dólares, según datos oficiales del Departamento del Tesoro difundidos esta semana. La cifra total alcanzó los 40,47 billones, compuesta por 32,266 billones en manos del público y 7,781 billones en tenencias intragubernamentales.
Este hito se produjo varios meses antes de lo que proyectaban analistas y marca una aceleración en el ritmo de endeudamiento. El gobierno federal norteamericano ha mantenido un déficit fiscal sostenido, impulsado por los gastos extraordinarios durante la pandemia de COVID-19, la posterior reducción de impuestos y el aumento del gasto militar.
Según el informe mensual del Tesoro, en los primeros nueve meses del año fiscal 2026 —iniciado en octubre de 2025— el déficit acumulado llegó a 1,367 billones de dólares. Solo los pagos netos de intereses de la deuda sumaron 827.000 millones, una cifra que superó el gasto en defensa (713.000 millones) y quedó apenas por debajo del seguro social (1,244 billones).
La trayectoria es clara: la deuda superó los 30 billones en enero de 2022, los 39 billones en marzo de 2026 y los 39,7 billones en julio. Este crecimiento rápido genera inquietud en los mercados de bonos, donde los rendimientos del Tesoro han subido, encareciendo aún más el servicio de la deuda.
Aunque el dato es fundamentalmente norteamericano, su repercusión llega a Tierra del Fuego. El subrégimen de la Ley 19.640 depende en gran medida de la importación de componentes electrónicos y de la demanda de consumo en el mercado argentino, que a su vez se ve influida por las condiciones financieras globales.
Un aumento de las tasas de interés internacionales puede encarecer el financiamiento del Estado nacional y de las provincias, lo que suele traducirse en menor coparticipación y ajustes en políticas industriales. Para las terminales de Río Grande —Mirgor, Newsan, BGH— cualquier encarecimiento del crédito o contracción del consumo interno afecta directamente las líneas de montaje y las planillas de personal.
Desde AFARTE y la UOM ya han advertido en otras oportunidades que los vaivenes macroeconómicos externos terminan impactando en el empleo fueguino. El año pasado, suspensiones temporarias en el sector electrónico estuvieron directamente ligadas a la caída del poder adquisitivo y a la incertidumbre financiera.
Especialistas consultados coinciden en que, si bien no es inmediato, el nuevo récord de la deuda estadounidense eleva el riesgo país global y puede presionar al alza los costos de financiamiento argentino. Eso, a su vez, reduce el margen para mantener incentivos arancelarios o subsidios energéticos que resultan clave para la competitividad del parque industrial fueguino.
El gobierno provincial y los legisladores nacionales por Tierra del Fuego deberán seguir de cerca las negociaciones en Washington sobre el techo de deuda y las decisiones de la Reserva Federal. Cada punto que suba el rendimiento de los bonos del Tesoro se siente, tarde o temprano, en el recibo de sueldo de un operario riograndense.
Fuente: Surenio