Economía fueguina en dos velocidades: exportaciones en récord pero caen empleo y consumo
Mientras las exportaciones de Tierra del Fuego alcanzaron un nuevo máximo histórico en el primer semestre, el empleo industrial se contrajo y el consumo interno registró una fuerte caída. El dato preocupa en Río Grande y Ushuaia.
La economía de Tierra del Fuego atraviesa un escenario de contrastes. Según datos oficiales consolidados al 27 de julio de 2026, las exportaciones provinciales marcaron un récord en el primer semestre del año, impulsadas principalmente por el sector electrónico y la pesca. Sin embargo, el empleo registrado en la industria cayó un 4,8% interanual y el consumo interno, medido por facturación de comercios y servicios, se retrajo cerca del 12%.
El dato de exportaciones, que supera en un 18% al mismo período de 2025, responde en gran medida al buen desempeño de las terminales electrónicas radicadas en el Parque Industrial de Río Grande. Empresas como Mirgor, Newsan y BGH incrementaron sus envíos a Brasil y otros mercados del Mercosur, aprovechando el tipo de cambio competitivo y ciertos beneficios del régimen de promoción industrial.
Desde AFARTE, la cámara que nuclea a las fábricas electrónicas, reconocieron el logro exportador pero advirtieron que no alcanza para compensar la pérdida de puestos de trabajo. “Exportar más es positivo, pero cuando el mercado interno se contrae de esta manera, las líneas de producción se resienten y se terminan perdiendo empleos”, señaló su titular.
En paralelo, el consumo en las tres ciudades de la provincia muestra claros signos de debilidad. En Ushuaia el impacto se siente en el sector comercial ligado al turismo y en los comercios de barrio; en Río Grande, el corazón industrial, la caída es más pronunciada en electrodomésticos y productos durables; Tolhuin, por su parte, registra menor movimiento en servicios y gastronomía.
Los números del empleo son elocuentes. Según el Ministerio de Trabajo provincial, en junio pasado se registraron 1.850 empleos menos en el sector industrial respecto al mismo mes del año anterior. Las suspensiones temporarias se convirtieron en la herramienta más utilizada por las empresas para evitar despidos definitivos, en un contexto donde el costo laboral y la caída de ventas internas complican la ecuación.
“El fueguino siente en el bolsillo la menor actividad. Hay menos horas extras, suspensiones y mucha cautela a la hora de consumir”, explicó un comerciante de la avenida San Martín en Río Grande, que pidió reserva de su nombre.
Desde el Gobierno provincial admiten la complejidad del panorama. Fuentes de la AREF y del Ministerio de Economía señalaron que se trabaja en medidas para sostener el empleo y reactivar el consumo, aunque reconocen que gran parte de la solución depende de la evolución de la economía nacional y de las definiciones que tome Nación respecto al subrégimen de la Ley 19.640.
El contraste entre un sector exportador fortalecido y un mercado doméstico debilitado genera preocupación en los gremios. La UOM y otros sindicatos vienen reclamando medidas concretas para preservar las fuentes de trabajo, especialmente en Río Grande, donde la industria electrónica representa uno de los principales motores de la economía local.
Analistas consultados coinciden en que este escenario de “dos velocidades” no es nuevo en Tierra del Fuego, pero advierten que la persistencia de la caída del consumo interno puede terminar afectando también la competitividad exportadora si las fábricas reducen su escala de producción.
Mientras tanto, los fueguinos esperan señales claras. El récord exportador es una buena noticia para la balanza comercial provincial, pero no alcanza para disimular la dificultad que atraviesan miles de familias que dependen del salario industrial y del dinamismo del comercio local.