El aumento del gas golpea más a hogares de menor consumo en Tierra del Fuego
Un informe advierte que entre 2024 y 2026 los hogares fueguinos de bajo consumo sufrieron incrementos tarifarios proporcionalmente mayores, lo que elevó la carga en sus presupuestos familiares en un contexto de invierno riguroso.
Los hogares de menor consumo en Tierra del Fuego son los que más sintieron el impacto de los sucesivos aumentos en las tarifas de gas natural entre 2024 y 2026. Así lo revela un informe que analizó boletas testigo y detectó que el peso relativo de este servicio básico creció de manera desproporcionada en los sectores más vulnerables.
El documento titulado “La Escalada del Fluido: análisis tarifario del gas natural, la desregulación mayorista y su impacto en los hogares fueguinos (2024-2026)” pone en evidencia que, si bien todos los usuarios vieron subir sus facturas, el porcentaje de incremento fue mayor en los hogares de bajo consumo, aquellos que habitualmente usan menos metros cúbicos por mes.
En una provincia donde el gas invernal es considerado un tema de Estado, esta realidad afecta directamente la economía familiar. Familias de Río Grande, Ushuaia y Tolhuin que viven en viviendas más pequeñas o que aplican medidas de ahorro terminaron destinando una porción más grande de sus ingresos al pago de la boleta.
El análisis señala que la desregulación en el mercado mayorista impulsó los valores que luego se trasladaron a las tarifas finales. Según el estudio, en algunos casos los aumentos acumulados superaron el 150% en el período analizado, pero el impacto relativo fue más duro en los consumos inferiores a 150 metros cúbicos mensuales durante la temporada fría.
Especialistas consultados por este medio explicaron que el esquema tarifario actual no contempla con suficiente precisión las particularidades del sur del país, donde el uso del gas es indispensable para calefacción durante ocho meses al año. “Una familia que consume poco no necesariamente tiene menos necesidad; muchas veces se trata de hogares que ya están haciendo esfuerzos de ahorro”, indicaron.
En paralelo, desde los gremios y organizaciones sociales se viene reclamando una revisión de los subsidios y una segmentación que proteja efectivamente a los sectores de menores ingresos. En Río Grande, donde el parque industrial y el empleo estatal concentran gran parte de la actividad, varias familias obreras manifestaron que el aumento del gas se suma a la presión del costo de vida y de las paritarias que no siempre logran empatar la inflación.
El informe también advierte sobre el riesgo de un aumento en los casos de cortes por falta de pago y en el uso de métodos de calefacción alternativos más riesgosos, como estufas eléctricas o leña en zonas urbanas. En Ushuaia, donde el turismo y el sector público dominan, las familias de barrios periféricos serían las más afectadas.
Desde el gobierno provincial se indicó que se sigue de cerca la evolución de las tarifas y que se mantienen negociaciones con Nación para mitigar el impacto en Tierra del Fuego. Sin embargo, el estudio sugiere que sin una intervención específica sobre los consumos más bajos, la brecha tarifaria seguirá profundizándose.
Para los hogares fueguinos, el gas no es un lujo sino una necesidad básica de supervivencia en el clima más austral del país. El informe invita a repensar las políticas tarifarias con una mirada local, que considere las tres realidades urbanas de la provincia y priorice a quienes menos pueden absorber estos incrementos.