Economía

Empresas fueguinas resisten mejor la morosidad pese a la escasez de crédito

Tierra del Fuego registró una mora empresarial del 0,8% en marzo de 2026, una de las más bajas del país, aunque el 62,8% de las PyMEs no accedió a financiamiento en 2025 y la mora nacional trepó al 3,1%.

Publicado el 20 de agosto de 2026, 00:55 hs

Alarma en la morosidad empresarial: pymes y sectores golpeados rozan el 8%

El acceso al crédito y el cumplimiento de las obligaciones financieras se convirtieron en uno de los principales desafíos para las empresas argentinas en los últimos meses. Según el Indicador de Competitividad y Acceso al Financiamiento (ICAF) 2026 de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el 62,8% de las PyMEs no logró obtener financiamiento durante 2025, lo que condiciona inversiones, stocks y decisiones de expansión.

A esta dificultad se suma el aumento de la morosidad. Datos de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia revelaron que en enero de 2026 el 12,5% de las firmas con crédito registraba atrasos superiores a 90 días, es decir, una de cada ocho empresas. Esa cifra subió 2,6 puntos porcentuales en relación con enero de 2025.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) informó que la mora del crédito empresarial alcanzó el 3,1% en marzo de 2026, más del triple del 0,9% registrado un año antes. Los segmentos más afectados fueron los préstamos con garantía hipotecaria (5,4%), los prendarios (4,2%), los adelantos (3,2%) y los documentos (2,7%).

También creció la cantidad de empresas en situación 5, la categoría que el sistema financiero denomina “deudores irrecuperables”. En marzo pasado había 21.948 firmas en esa condición, el 7,7% del total de deudoras, con un aumento del 65% en doce meses.

La situación varía fuertemente según la provincia. Las tasas más altas de morosidad se registraron en La Rioja (13,2%), Santiago del Estero (12,3%) y Chubut (9,2%). En el extremo opuesto se ubicaron Jujuy (0,5%), Tierra del Fuego (0,8%), CABA y Santa Cruz (ambas con 1,4%).

Para las empresas locales, el dato de 0,8% de mora empresarial representa una relativa fortaleza en un contexto nacional complicado. En Río Grande, donde el parque industrial concentra la mayor parte de la actividad manufacturera, la menor dependencia del crédito hipotecario y prendario podría explicar en parte este mejor desempeño.

Sin embargo, la falta de financiamiento sigue siendo el principal cuello de botella. Con tasas que aún desincentivan la inversión productiva y una liquidez que se mantiene ajustada, muchas PyMEs optan por autofinanciarse o postergar proyectos, lo que limita el crecimiento y la generación de empleo.

Desde la perspectiva fueguina, donde la industria electrónica y el turismo representan pilares clave, el acceso al crédito resulta estratégico para afrontar la temporada estival y los compromisos de fin de año. Analistas locales coinciden en que, aunque la mora se mantiene controlada, la escasa oferta de financiamiento a tasas razonables sigue siendo el mayor riesgo para sostener la actividad en 2026.

El panorama nacional muestra que sostener la actividad ya no depende solo de las ventas, sino de la capacidad de las empresas para navegar períodos de baja liquidez sin caer en incumplimientos. En Tierra del Fuego, el bajo nivel de morosidad ofrece un alivio, pero no resuelve el problema estructural de las PyMEs que quedan afuera del sistema financiero.

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