Informe técnico reveló riesgo inminente: cierran muelle de catamaranes en Ushuaia
Un peritaje estructural detectó fallas graves en pilotes y vigas que pusieron en riesgo la seguridad de pasajeros y tripulantes. El cierre preventivo afecta el principal punto de embarque para turismo antártico y cruceros de la temporada estival.
El muelle de catamaranes del puerto de Ushuaia permanecerá cerrado al público tras un informe técnico que alertó sobre un riesgo estructural inminente. La medida, tomada por la Administración Portuaria de Tierra del Fuego, se basa en un peritaje que detectó fisuras, corrosión avanzada y pérdida de sección en pilotes y vigas principales.
Según el documento al que accedió El Diario de Tierra del Fuego, el colapso era “anunciado”. El muelle, construido hace más de 25 años, nunca recibió una intervención integral de mantenimiento pese a que soporta el tráfico de miles de pasajeros por temporada. En los últimos tres años, el movimiento de catamaranes hacia el Canal Beagle, la Antártida y los glaciares creció un 42 % interanual, según datos de la Secretaría de Turismo provincial.
El informe, elaborado por ingenieros navales y estructuralistas contratados por la APSE, señala que al menos seis pilotes presentan una pérdida de más del 35 % de su sección transversal por corrosión. Además, las uniones entre las vigas transversales y longitudinales muestran desplazamientos de hasta 7 centímetros, lo que genera una redistribución de cargas que excede el diseño original.
“La estructura ya no cumple con los factores de seguridad establecidos por las normas IRAM y las recomendaciones de la Organización Marítima Internacional para muelles de pasajeros”, concluye el documento de 48 páginas fechado el 12 de junio.
Desde la Municipalidad de Ushuaia confirmaron que el cierre es preventivo y que se extenderá “hasta que se realicen las obras de refuerzo y reparación”. El secretario de Planificación, Guillermo Worman, estimó que los trabajos demandarán entre 90 y 120 días y un presupuesto que ronda los 180 millones de pesos. “No vamos a poner en riesgo ni un solo turista ni un solo trabajador portuario”, afirmó.
El impacto económico ya se siente. Las operadoras de catamaranes y agencias de turismo antártico trasladaron sus salidas al muelle comercial, lo que genera demoras de hasta 40 minutos en el embarque y obliga a los pasajeros a caminar 800 metros adicionales. Fuentes del sector estiman que, de prolongarse el cierre más allá de julio, las pérdidas para la cadena turística podrían superar los 450 millones de pesos en la temporada 2025-2026.
El muelle de catamaranes es el principal punto de embarque de la ciudad para las excursiones al Canal Beagle, la visita a la pingüinera de Martillo y el gateway antártico. En la temporada 2024-2025 ya operaron 178 cruceros y más de 95.000 pasajeros usaron las instalaciones, según cifras oficiales de la Prefectura Naval.
Desde AFATUR (Asociación Fueguina de Agencias de Turismo Receptor) pidieron que las obras se ejecuten en el menor tiempo posible. “Ushuaia compite con Punta Arenas y con Puerto Madryn. Cada día que el muelle esté cerrado es un día que perdemos competitividad”, señaló su presidente, Pablo Ibarra.
El intendente Walter Vuoto se reunirá esta semana con autoridades de la Administración Portuaria y del Ministerio de Obras Públicas provincial para definir el mecanismo de financiamiento. Una de las opciones que se baraja es el uso de fondos propios de la APSE más un aporte del Consejo Federal de Inversiones.
Especialistas consultados coinciden en que el caso del muelle de catamaranes es emblemático de un problema mayor: el envejecimiento de la infraestructura portuaria fueguina sin un plan de mantenimiento a largo plazo. El próximo desafío será el muelle comercial, cuya estructura también presenta signos de fatiga según un relevamiento preliminar de 2024.
Mientras tanto, los catamaranes operan desde el muelle comercial con un esquema de turnos ajustado y mayor presencia de personal de seguridad. Los turistas reciben la novedad al llegar al puerto y, aunque la mayoría entiende la medida, reclaman mayor información y previsibilidad.
El informe técnico ya está en manos de la Justicia Federal, que abrió una investigación para determinar si hubo negligencia en el mantenimiento durante los últimos diez años. Por ahora, la prioridad es volver a poner operativo el muelle antes de que comience la próxima temporada alta de cruceros en noviembre.