Intendente Pérez advirtió que se desmantela el aparato productivo de Río Grande
El jefe comunal riograndense alertó sobre la pérdida de empleo industrial y la caída de la actividad económica local. La advertencia se da en medio de la crisis que atraviesa el sector electrónico por la baja de consumo y las suspensiones masivas.
El intendente de Río Grande, Martín Pérez, advirtió este martes que "se está desmantelando el aparato productivo de nuestra ciudad" ante el impacto de la crisis económica que afecta principalmente al sector industrial electrónico.
Durante una conferencia de prensa, Pérez detalló que la ciudad afronta una caída sostenida en la actividad fabril, con suspensiones y despidos que ya suman cientos de trabajadores en las principales terminales del Parque Industrial. "No estamos ante un problema coyuntural, es estructural y pone en riesgo el modelo que sostiene el empleo en la zona norte de la provincia", sostuvo el jefe comunal.
Según datos que maneja la Municipalidad, la recaudación por tasas y servicios municipales cayó un 18% en lo que va del año respecto al mismo período de 2025, lo que el intendente atribuye directamente a la menor actividad de las empresas radicadas bajo el subrégimen de la Ley 19.640. Pérez reclamó una mayor intervención del Gobierno provincial y también de la Nación para revertir la tendencia.
"Hemos perdido más de 800 puestos de trabajo directos en los últimos seis meses. Si esto continúa, vamos a tener un Río Grande con menos fábricas y más dependencia del Estado", graficó. El mandatario municipal recordó que la industria electrónica representa alrededor del 40% del empleo formal privado en la ciudad más poblada de Tierra del Fuego.
Desde la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (AFARTE) confirmaron que las terminales Mirgor, Newsan y BGH atraviesan una fuerte retracción de ventas, atribuida al aumento de precios de los productos y la caída del poder adquisitivo. Varias líneas de producción se encuentran paralizadas o con turnos reducidos.
Pérez se reunió la semana pasada con representantes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) seccional Río Grande y con dirigentes de AFARTE. En ese encuentro se coincidió en la necesidad de reactivar el consumo interno y revisar los aranceles de importación que, según los empresarios, facilitan el ingreso de productos terminados desde Brasil y otros países.
El intendente también apuntó contra la demora en la transferencia de fondos coparticipables y en el pago de deudas que el Estado provincial mantiene con los municipios. "No podemos seguir sosteniendo servicios con recursos propios cuando la provincia no cumple con sus obligaciones", afirmó.
Desde la Casa de Gobierno, hasta el momento no hubo una respuesta oficial a las declaraciones de Pérez. El vicegobernador y ministro de Producción, en tanto, habían señalado semanas atrás que se trabaja en un plan de reconversión industrial junto con el sector privado.
La advertencia del intendente riograndense se produce en un contexto de tensión entre los municipios y la administración provincial por la distribución de recursos y el impacto de las políticas nacionales en la economía local. Para el fueguino promedio de Río Grande, esto se traduce en mayor incertidumbre laboral, dificultad para acceder a créditos y una contracción en el comercio local que ya se siente en las calles del centro y en los barrios.
Pérez adelantó que elevará un informe detallado a la Legislatura provincial para que los 15 legisladores analicen la situación del empleo en la zona norte y convoquen a las partes involucradas. "No vamos a mirar para otro lado mientras se desmantela lo que tanto nos costó construir", concluyó.