Investigan golpiza a interno que perdió el bazo en la Unidad de Detención N° 1 de Río Grande
David Álvarez permanece internado en el Hospital Regional de Río Grande tras sufrir una grave agresión en el pabellón B. La jueza María Rosa Santana dispuso medidas para determinar las circunstancias del hecho.
Un interno de la Unidad de Detención N° 1 de Río Grande fue gravemente agredido en el pabellón B y permanece internado en el Hospital Regional tras perder el bazo como consecuencia de las lesiones sufridas.
Se trata de David Álvarez, quien fue atacado el lunes 12 de octubre. Según los primeros datos que se manejan, el hecho ocurrió dentro del sector de alojamiento y derivó en una emergencia médica que obligó a su traslado inmediato al centro de salud.
La jueza de instrucción María Rosa Santana ordenó una serie de medidas para esclarecer el ataque, entre ellas pericias médicas y testimoniales que permitan identificar a los responsables y determinar si se trató de una pelea entre internos o de un hecho con participación de terceros. El caso vuelve a poner en el centro de la discusión las condiciones de alojamiento en la principal unidad carcelaria de la provincia. En los últimos años, la Unidad de Detención N° 1 de Río Grande ha registrado reiterados incidentes, desde peleas entre internos hasta denuncias por hacinamiento y falta de personal de custodia.
Desde el Servicio Penitenciario Provincial se limitaron a confirmar que se inició un sumario interno paralelo a la investigación judicial y que se reforzó la vigilancia en el pabellón B.
La magistrada Santana, que ya intervino en otros casos ocurridos en el penal riograndense, dispuso el resguardo de las cámaras de seguridad del sector y solicitó informes detallados sobre la población carcelaria alojada en ese pabellón al momento del hecho.
En Tierra del Fuego, donde el sistema penitenciario depende directamente del gobierno provincial, cada incidente de este tipo genera preocupación tanto en el ámbito judicial como en el político. Organizaciones de derechos humanos locales suelen advertir sobre la necesidad de mayor inversión en infraestructura y personal capacitado.
Por ahora, la investigación se encuentra en sus primeras horas y no se han producido detenciones ni identificaciones formales de posibles agresores. La jueza Santana continuará recibiendo informes médicos actualizados sobre el estado de salud de Álvarez, ya que cualquier agravamiento podría modificar la calificación legal del hecho.