Jonatan Bogado: la soberanía también se enseña en las aulas fueguinas
El docente y referente de la causa Malvinas en Ushuaia sostiene que la educación es el principal instrumento para que la soberanía sea parte cotidiana de la identidad provincial y no solo una efeméride.
En Argentina hablamos de soberanía casi siempre cuando llegan el 2 de abril o el 10 de junio. Son fechas imprescindibles para mantener viva la memoria de nuestros héroes y reafirmar el legítimo reclamo sobre las Islas Malvinas. Sin embargo, la soberanía no puede reducirse al calendario. Es una construcción permanente que atraviesa nuestra historia, nuestra geografía y, fundamentalmente, nuestra educación.
Así lo plantea Jonatan Bogado, docente de historia y geografía en Ushuaia, con más de quince años de experiencia en escuelas secundarias y terciarias de Tierra del Fuego. Para Bogado, la provincia bicontinental tiene la responsabilidad de liderar esa enseñanza de manera sistemática y no episódica.
“La soberanía se enseña todos los días. No alcanza con un acto una vez al año. Los chicos tienen que entender que Malvinas y la Antártida son parte de su presente, de su futuro laboral y de la proyección estratégica del país”, explica el educador en diálogo con El Diario de Tierra del Fuego.
Bogado impulsa desde hace años iniciativas concretas en las aulas fueguinas. Una de ellas es el programa “Soberanía en el aula”, que articula contenidos curriculares de historia, geografía, ciencias sociales y educación cívica con material actualizado sobre la Cuestión Malvinas, la presencia argentina en la Antártida y el rol del Polo Logístico Antártico Ushuaia-Petrel.
El docente remarca que los alumnos de Ushuaia, Río Grande y Tolhuin viven en una provincia que es la más austral del mundo y la única bicontinental. “Cuando un chico de quinto año entiende que la Base Naval Integrada y el puerto de Ushuaia son parte de la proyección estratégica hacia el Atlántico Sur y la Antártida, la soberanía deja de ser un concepto abstracto y se vuelve tangible”, afirma.
Según datos del Ministerio de Educación provincial, en los últimos tres años se incrementó un 35 % la incorporación de módulos específicos sobre Malvinas y Antártida en los diseños curriculares de nivel secundario. Sin embargo, Bogado advierte que todavía falta mayor articulación con las comunidades originarias y con los veteranos de guerra.
“Los relatos de los excombatientes y el conocimiento de los pueblos selk’nam y yámanas sobre el territorio son fuentes irremplazables. La soberanía también se construye con memoria y con respeto a los primeros habitantes”, sostiene.
El educador participa activamente en la formación de docentes a través de talleres organizados por la UNTDF y el Centro de Ex Combatientes de Malvinas de Ushuaia. Allí se trabaja con cartografía actualizada, documentos desclasificados y material audiovisual producido en la provincia.
“Enseñar soberanía no es adoctrinar. Es darles herramientas para que los jóvenes puedan defender con argumentos el derecho argentino sobre Malvinas y la Antártida frente a cualquier interlocutor, sea en un intercambio estudiantil o en una red social”, dice Bogado.
Para el docente, el desafío actual pasa por integrar las nuevas tecnologías y los desafíos ambientales. “Los chicos preguntan por el impacto del cambio climático en la Antártida o por la pesca ilegal en el Atlántico Sur. Esas preguntas son una oportunidad para reforzar la idea de que la soberanía también es cuidar los recursos y preservar el ambiente”, explica.
Desde la gobernación se viene trabajando en la ampliación del programa “Malvinas en las Escuelas”, que Bogado celebra pero considera que debe ser solo el comienzo. “Necesitamos que sea política de Estado a largo plazo, con presupuesto propio y con evaluación de resultados”, plantea.
Mientras se acerca un nuevo aniversario del conflicto, Jonatan Bogado seguirá yendo al aula con el mismo mensaje: la soberanía no se conmemora solamente, se enseña, se debate y se vive todos los días en el extremo sur del país.
La provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur tiene en sus aulas una de las trincheras más importantes para que el reclamo por Malvinas deje de ser una fecha y se convierta en parte inseparable de la identidad fueguina.